Mostrando entradas con la etiqueta Santoral del Mes Abril. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santoral del Mes Abril. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de abril de 2016

lunes, 18 de abril de 2016

LOS SANTOS DE HOY: LUNES 18 DE ABRIL 2016

Ursmaro de Lobbes, SantoUrsmaro de Lobbes, Santo
Obispo y Abad, 18 de abril
Atanasia o Anastasia, SantaAtanasia o Anastasia, Santa
Abadesa, 18 de abril
Lucas Passi, BeatoLucas Passi, Beato
Sacerdote y Fundador, 18 de abril
Laisren de Leighlin, SantoLaisren de Leighlin, Santo
Abad, 18 de abril
Antusa, SantaAntusa, Santa
Virgen, 18 de abril
Idesbaldo, BeatoIdesbaldo, Beato
Abad, 18 de abril
Galdino de Milán, SantoGaldino de Milán, Santo
Obispo, 18 de abril
Savina Petrilli, BeataSavina Petrilli, Beata
Fundadora, 18 de abril
Román Archutowski, BeatoRomán Archutowski, Beato
Sacerdote y Mártir, 18 de abril
Andrés de Montereale, BeatoAndrés de Montereale, Beato
Presbítero Agustino, 18 de abril
Andrés Hibernón, BeatoAndrés Hibernón, Beato
Religioso Franciscano, 18 de abril
María de la Encarnación Avrillot, BeataMaría de la Encarnación Avrillot, Beata
Madre y fundadora del Carmelo Teresiano en Francia, 18 de abril
Francisco Solano, SantoFrancisco Solano, Santo
Presbítero Franciscano, 14 de julio
Perfecto de Córdoba, SantoPerfecto de Córdoba, Santo
Presbítero y Mártir, 18 de abril

SAN FRANCISCO SOLANO, 18 DE ABRIL 2016


Hoy se celebra a San Francisco Solano, el taumaturgo del “Nuevo Mundo” - 18 de Abril 
Por Abel Camasca


 (ACI).- Cada 18 de abril se celebra la fiesta de San Francisco Solano, misionero franciscano en América que convirtió a muchos indígenas y españoles colonos. Hacía cantar y bailar a los monjes del convento con sus cantos y alegría. Se le conoce como taumaturgo del “Nuevo Mundo” por los numerosos prodigios y milagros que alcanzó de Dios.

Francisco Solano nació en 1549 en Montilla (Andalucía - España), en un hogar noble y cristiano. Estudió con los jesuitas, pero ingresó a la comunidad franciscana porque le atraía la vida de pobreza y sacrificio de los religiosos de esa orden.

En 1570 hizo su profesión religiosa. Al poco tiempo fue enviado al convento sevillano de Nuestra Señora de Loreto donde estudió filosofía y teología y tuvo la posibilidad de desarrollar sus cualidades para la música y el canto. Fue ordenado en 1576.

En una ocasión, cuentan que un pobre hombre tenía llagas en las piernas y que con las justas podía andar apoyado en muletas. El Santo besó las llagas y el enfermo se curó. Solía visitar a los que estaban delicados de salud y a los presos.

Recorrió el continente americano por 20 años evangelizando a los pueblos. Su viaje más largo fue el que hizo a pie desde Lima (Perú) hasta Tucumán (Argentina) y hasta las pampas y el Chaco Paraguayo.

Mientras predicaba en La Rioja (Argentina) llegaron unos nativos salvajes a atacar a la población. San Francisco Solano salió con un crucifijo y habló a los atacantes en su propia lengua, obteniendo que se detenga el ataque. Poco después los atacantes se convirtieron.

Con su hermosa voz y sabiendo tocar bien el violín y la guitarra, transmitía alegría a sus oyentes mientras cantaba.

Cierto día llegó a un convento en el que los religiosos eran muy serios. Entonces, recordando la alegría interior y exterior de la que hablaba San Francisco de Asís, se puso a cantarles y a danzar tan jocosamente que todos terminaron cantando y bailando en honor a Dios.

San Francisco Solano recorrió a pie el Chaco Paraguayo, por Uruguay, el Río de la Plata, Santa Fe y Córdoba de Argentina, convirtiendo a muchos.

Al llegar a Lima le encomendaron algunos cargos importantes, pero él en su celda sólo tenía un camastro, una colcha, una cruz, silla, mesa, candil, la Biblia y algunos libros. Posteriormente fue derivado a Trujillo (al norte del Perú) y se dedicó a visitar a los enfermos, en especial a una anciana leprosa a la que llevaba regalos.

Al retornar a Lima congregaba a muchas personas en la plaza mayor y les predicaba. Hacía lo mismo en las calles, talleres, monasterios y hasta en los corrales de teatro.

En su última enfermedad, San Francisco Solano era como un esqueleto viviente con grandes dolores de estómago y mucha fiebre. Partió a la Casa del Padre el 14 de julio de 1610, día de San Buenaventura, a quien tenía gran devoción.

sábado, 16 de abril de 2016

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...