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domingo, 9 de octubre de 2016

SAN LUIS DE BELTRÁN, PATRONO DE COLOMBIA, 9 DE OCTUBRE

Hoy 9 de octubre es la fiesta de San Luis Beltrán, patrono de Colombia


 (ACI).- San Luis Beltrán, cuya fiesta se celebra cada 9 de octubre, fue misionero al norte de Colombia en la época colonial y logró la conversión de miles de indios. Hoy es Patrono de ese país.

San Luis Beltrán nació en Valencia, España, en 1526. Fue bautizado en la pila bautismal donde 175 años antes se bautizó a San Vicente Ferrer, quien era pariente de su padre.

Ingresó a la Orden de Santo Domingo y fue ordenado sacerdote por Santo Tomás de Villanueva.


Cierta ocasión, Santa Teresa de Ávila le consultó sobre si debía fundar un convento en su ciudad. San Luis Beltrán le respondió: "El asunto sobre el cual me pide información es tan importante que me dediqué por varios días a pedirle a Nuestro Señor que me iluminara lo que le debía responder”.

“Ahora le digo que sí, que lo debe fundar. Y le añado una noticia más: su comunidad va a ser tan ayudada por Dios, que dentro de cincuenta años será una de las más importantes en la Iglesia Católica".

En 1562 es enviado como misionero a América y, según los escritos que él mismo dejó, bautizó a más de 15 mil indios.


Sus enemigos más peligrosos fueron algunos españoles que cometían injusticias contra los indígenas. Un día le ofrecieron un vaso de refresco envenenado. El Santo lo bendijo y el vaso se rompió en pedazos.

En 1569 regresa a España para formar futuros misioneros y retorna a la Casa del Padre el 9 de octubre de 1581.

viernes, 9 de octubre de 2015

SAN LUIS BELTRÁN, PATRONO DE COLOMBIA, 9 DE OCTUBRE


San Luis Beltrán, Patrono de Colombia
9 de Octubre



Nació en Valencia, España, en 1526. Desde muy niño se caracterizó por su humildad y obediencia. A los 18 años ingresó a la Orden de Santo Domingo y en 1547 fue ordenado sacerdote por Santo Tomás de Villanueva.

Cinco años después fue nombrado maestro de los novicios. Como profesor San Luis era muy estricto y severo, y se preocupaba porque sus alumnos renunciaran sinceramente al mundo y se unieran perfectamente a Dios.

En 1562, San Luis Beltrán fue enviado a predicar el Evangelio a los indígenas de América y llegó al puerto de Cartagena, Colombia. Sólo hablaba español pero Dios le concedió el don de lenguas, profecía y milagros.

También trabajó en Tubera, Paluato, Cipacoa y Portavento. Durante su trabajo en América convirtió a miles de indígenas, desde el istmo de Panamá hasta en las islas del Caribe. Varios años después, en 1569, regresó a España donde se dedicó a la formación de los nuevos misioneros encargados de continuar su tarea evangelizadora en América.

Tras una dolorosa enfermedad San Luis Beltrán, patrono de Colombia, murió el 9 de octubre de 1581 y fue canonizado en 1671

jueves, 9 de octubre de 2014

IMÁGENES DE SAN LUIS BELTRÁN









SAN LUIS BELTRÁN, PRESBÍTERO, OCTUBRE 9




Autor: P. Angel Amo

Luis Beltrán, Santo
Presbítero, Octubre 9
 
Luis Beltrán, Santo
Luis Beltrán, Santo

Religioso Presbítero

Martirologio Romano: En Valencia, en España, san Luis Bertrán, presbítero de la Orden de Predicadores, que en América meridional predicó el evangelio de Cristo y defendió a varios pueblos indígenas (1581).

Etimología: Luis = Aquel que es famoso en la guerra, viene del germano


Luis Beltrán nació en Valencia (España) el l de enero de 1526, de familia rica y muy virtuosa. Su padre, Juan Luis, después de haber quedado viudo, quiso hacerse monje del monasterio de Porta-Coeli que queda cerca de Valencia. Pero cuando ya iba llegando al monasterio, se le aparecieron san Vicente Ferrer y san Bruno quienes le dijeron que la voluntad de Dios no lo quería en el convento sino en el mundo. Obedeció, regresó y al poco tiempo se casó con la virtuosa Juana Angela Eixarch, hija de Juan Eixarch, rico mercader.

Luis fue el primogénito de esta pareja, y fue bautizado en la parroquia de San Esteban, en la misma pila bautismal en donde dos siglos antes había sido bautizado san Vicente Ferrer. Desde muy niño dio claras muestras de su afición a la oración y a la penitencia. Se cuenta que a los siete años de edad pasaba largas horas en oración durante la noche y luego se acostaba en el suelo; y para no ser descubierto, desarreglaba la cama.

Lector asiduo de las vidas de los santos, se entusiasmó tanto con el ejemplo de san Alejo y san Roque, quienes por amor a Dios dejaron casa y parientes para peregrinar mendigando su sustento, que resolvió seguir su ejemplo. Sacó dinero prestado, preparó algo de ropa y alimento, buscó un compañero que compartiera su camino y su vida, y partieron camino de Santiago. Como la madre se encontraba enferma y sabía el dolor que estaba causando a su padre, le escribió una carta que todavía hoy se conserva y que comenzaba así:

“Tengo por muy cierto el enojo que Vuestra Merced y la señora han recibido con la resolución que he tomado. Mas ciertamente no lo debían recibir, pensando que esta es la voluntad de Dios...”.

Como es de suponer, poco después fue encontrado por el criado que envió su padre a buscarlo. Lo encontró cerca de Buñol, descansando tranquilamente junto a una fuente cerca del pueblo que todavía hoy se conserva como entonces, y que es centro de mucha devoción.

A los veinte años ingresó a la Orden de Predicadores y después de su Ordenación sacerdotal se dedicó a la predicación. En 1562 fue enviado a América. En Colombia se dedicó a la catequización, a bautizar y a levantar iglesias. Su celo y su caridad le ganó el afecto de los indígenas, que acudían a él de todas partes y lo acompañaban constantemente. En 1570 regresó a España y continuó su labor apostólica, y en 1574 el Capítulo general de Aragón lo nombró predicador general.

Él mismo define su estilo: “Yo predico en estilo que todos lo entiendan. Y como Dios dijo a Isaías: Stilo hominis. Quiere decir en buen romance claro, que lo entienda todo el mundo. Esto es: estilo llano. Ningún cronista ha guardado tan bien las reglas de los historiadores como los sagrados evangelistas. ¡Qué cortos en contar las grandezas y hazañas de Cristo! ¡Qué sin elocuencia! ¡Qué sin afectos! ¡Qué sin retóricas! Para que resplandezca la verdad, sin color ni afeite, sin ayuda de elocuencia y saber humano”.

Desempeñó varios cargos en su Orden y murió el 9 de octubre de 1581, a los 55 años de edad, en el palacio del patriarca San Juan de Ribera, que era su amigo. Fue canonizado por Clemente X en 1671, y la Iglesia colombiana lo ha venerado siempre como uno de sus principales abogados y patronos.
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