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miércoles, 1 de febrero de 2017

ORACIÓN A SANTA BRÍGIDA DE KILDARE


Oración a Santa Brígida de Kildare

Señor, te pedimos que como santa Brígida de Kildare
aprendamos a despreciar las cosas tales como la vanidad
y las riquezas para poder servirte con un corazón
generoso e indiviso y alcanzar, como ella,
el premio de la eterna bienaventuranza.

Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SANTA BRIGIDA DE KILDARE, 1 DE FEBRERO, PATRONA DE IRLANDA


Hoy 1 de febrero es la fiesta de Santa Brígida de Kildare, 
patrona de Irlanda



 (ACI).- Santa Brígida de Kildara fue monja, abadesa y uno de los santos más grandes en Irlanda, declarada patrona del país junto a San Patricio y San Columbano.

Vivió probablemente entre los años 450 y 525. Nació en la ciudad de Faughart al norte de Irlanda, y según la tradición, desde temprana edad se consagró a Dios y recibió el velo de las vírgenes de mano de San Melo, sobrino de San Patricio.



Después de ello, Brígida, junto con otras vírgenes consagradas, permaneció en la ciudad de Meatr y obró muchos milagros. Curó a un extranjero por nombre Marcos, a dos leprosos, dos mudos y dos ciegos; proporcionó cerveza de un solo barril a dieciocho iglesias, entre otros.

También fundó un convento en la ciudad de Kildare (Irlanda) adoptando la regla de San Cesáreo hacia el año 513. Esta regla fue retomada por varios conventos de Irlanda.

Santa Brígida es Venerada como madre espiritual por muchísimas religiosas. En vida ya era considerada santa.

Falleció en Kildare y fue enterrada en Downpatrick junto a San Patricio y San Columba.

domingo, 1 de febrero de 2015

SANTA BRÍGIDA DE KILDARE, PATRONA DE IRLANDA, 1 DE FEBRERO


Brígida de Kildare, Santa
Patrona de Irlanda, 1 de febrero 


Por: . | Fuente: Archidiócesis de Madrid



Patrona de Irlanda junto con los santos
Patricio y Columbano

Martirologio Romano: En Kildare, en Irlanda, santa Brígida, abadesa, que fundó uno de los primeros monasterios de la isla y, según se cuenta, continuó el trabajo de evangelización iniciado por san Patricio (c. 525).
Breve Biografía

Parece una contradicción, pero a pesar de su gran fama que la hace pasar por la santa más conocida de Irlanda y de estar unidos a su figura gran cantidad de elementos festivos y folclóricos se conocen muy pocos hechos históricos sobre su vida.

Fue Cogitosus que vivió del 620 al 680 su primer biógrafo, pero -lastimosamente- poco escribe acerca de la vida terrena de la santa; su escrito se pierde en descripciones sociales y religiosas en torno al monasterio de Kindale, probablemente mixto y con jurisdicción quasi-episcopal, fundado por Brígida.

También existen himnos y poemas irlandeses de los siglos VII y VIII que en sí mismos testimonian el culto que se tributaba a la santa irlandesa.

Un poco más adelante, el obispo de Fiésole, Donatus, a mitad del siglo IX, escribe su vida en verso y este debió ser el vehículo de la rápida difusión de su culto por Europa.

Pero de esta carencia de datos que impiden el diseño de un perfil hagiográfico completo; la religiosidad popular y el calor de las gentes por su santa ha suplido con creces la grandeza de su vida fiel al Evangelio y entregada a su vocación religiosa.

Del hecho de pertenecer Brígida a una tribu inferior en su tiempo, concretamente la de Forthairt, la fantasía la hace nacer del fruto de la unión -extraña al matrimonio- de su padre, Duptaco, con una bellísima esclava, con todos los problemas que esto produce en el entorno familiar legítimo, desde el disgusto de la esposa hasta la proposición de su venta. Claro que de esto se sacará la noble lección de que Dios puede tener planes insospechados para los espúreos inculpables que pueden llegar a las cimas más altas de la santidad y dejar tras de sí una estela de bien para la gente.

Heredada la extrahermosura de su madre, para no ser ocasión de pecado y no ser ya más pedida en matrimonio, pide a Dios que la haga fea. ¿Para qué quiere la hermosura quien sólo piensa en Dios? Ha decidido entrar en religión. Derrama lágrimas abundantes y son escuchados sus ruegos con un reventón del ojo; por este favor da gracias a Dios que luego le devuelve todo su esplendor. La lección está clara: quien posee al Amor desprecia lo que a tantas vuelve locas y vanas para alcanzar un amor.

También los pobres están presentes en el relato; no podría concebirse santidad sin caridad. Y ahora es la vaca su cómplice; nunca se secaron las ubres, una y otra vez ordeñadas por Brígida, cuando había que remediar a un menesteroso. La vaca ha quedado presente, como emblema, en las representaciones pictóricas de los artistas, junto a la imagen de la santa.

Y aún hay más; sí, son inagotables los relatos de bondades. Se habla de leprosos curados y de monjas tibias descubiertas; la muda Doria comienza a hablar y termina sus días como religiosa en el convento; frustra asesinatos; da vista a ciegos y... como expresión del estilo de un pueblo ¡convierte el agua de su baño en cerveza para apagar la sed!

Los himnos, versos, poemas y canciones populares -con sencillez y regocijo- muestran el calor de un pueblo por su santa y dice con sus leyes lo que las de la crítica histórica ni puede ni debe decir.
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