Páginas
- Página principal
- San Juan Bosco
- SAN VALENTÍN
- SAN IGNACIO DE LOYOLA
- SAN JUAN XXII
- SAN ANTONIO ABAD
- SAN MARTÍN DE PORRES
- SANTA MÓNICA
- SANTO DOMINGO DE SAVIO
- SANTA MARGARITA MARÍA DE ALACOQUE
- ¿QUIÉNES SON LOS SANTOS?
- EL SANTO ROSARIO
- VIRGEN DE GUADALUPE
- VIRGEN MARÍA Y SANTOS PARA COLOREAR
- MAYO: FLORECILLAS A MARÍA
- LA DIVINA MISERICORDIA
- JUNIO: NARDOS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
- IMÁGENES DE LA VIRGEN MARÍA
- ORACIONES A LA VIRGEN MARÍA
- ORACIONES A SANTOS Y BEATOS
- ORACIONES POR LAS VOCACIONES SACERDOTALES Y RELIGIOSAS
- Oblatos de San José
- SAN CARLOS BORROMEO
- SANTA FAUSTINA KOWALSKA
- SAN FELIPE DE NERI
- SANTA RITA DE CASIA
- SAN LUIS GONZAGA
- SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER
- SAN PEDRO Y SAN PABLO
- SAN PÍO DE PIETRELCINA
- SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS
- SAN FRANCISCO DE ASÍS
- SANTA TERESA DE ÁVILA
- SAN JUDAS TADEO
- SAN MAXIMILIANO KOLBE
- LOS APÓSTOLES DE JESÚS
- SANTA GEMA GALGANI
- SANTA TERESA DE CALCUTA
- SAN ANTONIO DE PADUA
- SAN JOSÉ MARELLO
- SANTA ROSA DE LIMA
- SAN VICENTE DE PAÚL
- SAN PÍO DE PIETRELCINA
- SAN JUAN PABLO II
- San Juan Bautista
- Semana Santa - Imágenes
- SAN PATRICIO
- ADVIENTO 2026
- CORONA DE ADVIENTO
- NAVIDAD 2026 - NOVENA Y MEDITACIONES
- TARJETAS DE FELIZ NAVIDAD Y MERRY CHRISTMAS
- NAVIDAD - PESEBRES NAVIDEÑOS
- MIÉRCOLES DE CENIZA Y CUARESMA 2026
- CUARESMA 2026 - MEDITACIONES DIARIAS
- CUARESMA - IMÁGENES
- CALENDARIOS RELIGIOSOS 2026
- SAN JOSÉ - AÑO DE SAN JOSÉ
miércoles, 13 de febrero de 2013
San Benigno
| Autor: . | Fuente: Archidiócesis de Madrid Benigno, Santo | ||||||||||||||
| Presbítero y Mártir, 13 de febrero | ||||||||||||||
Presbítero y MártirEtimología: Benigno = Aquel que actúa con Benevolencia, es de origen latino. ![]() Todes es una de las primeras ciudades evangelizadas de Hungría. Benigno vive en la segunda mitad del siglo III. Y se ha dado conocer entre los suyos como un insigne propagador de la fe cristiana; lo hace con alegría y con notable entusiasmo. El obispo Ponciano conoce su afán apostólico y está al tanto de la sinceridad de su vida; un día lo consagra presbítero para apoyarse en él en el cumplimiento obligado de atender a su grey y de extender la Salvación. Llegada la persecución de Maximiano y Diocleciano, la comunidad de creyentes está confortada por la atención espiritual que con riesgo constante de su vida le presta el buen sacerdote Benigno. Socorre a los confesores de la fe presos en las cárceles; visita las casas de los débiles y les busca por los campos que los cobijan para darles aliento; y se las arregla para estar cerca de los que son torturados, acompañando hasta donde es posible humanamente a los que se disponen al martirio. Pasado el peor momento de estupor, se llena de la audacia del Espíritu Santo y comienza a predicar con fortaleza de Jesucristo. Ahora lo hace públicamente en el intento de convertir a los paganos que están en el terrible error de la idolatría. El principal foco de atención de su discurso es hacerles comprender que los ídolos son una necedad y el culto que se les tributa supone una verdadera ofensa al único Dios que merece adoración y puede darles la salvación ofrecida a todos los hombres sin excepción. Ya no le importa su vida. Se sabe portador de la verdad y conoce bien que ella no es exclusivamente para él. Sólo Jesús es el Señor y todos han de servirle. Lo que era presumible con ese comportamiento se hace realidad. Es apresado y obligado a apostatar, siendo inútiles los tormentos que tuvo que soportar el fiel y valiente discípulo. Por fin, muere el 13 de febrero del año 303 con la cabeza cortada, aquella que el fraile quiso cambiar de sitio. La catequesis, es decir, llevar a Cristo a los demás, comporta la responsabilidad de ser fiel a lo que se propone y ni que decir tiene que en este contexto la vida humana no es ningún valor absoluto. ¡Qué bien lo supo hacer san Benigno sin tener que darle vueltas a los textos de las bibliotecas de las universidades que aún no se habían inventado! Fue sencillamente el don del Espíritu Santo. Hoy también hacen bastante falta sacerdotes -no sólo en Hungría- cuidadosos menos de su propia vida que de la Salvación que ofrecen y ¡obispos que los descubran! ¡Felicidades a quienes tienen este nombre!
|
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)







