Cristo se detiene | Semáforo
Cristo y el cansancio...
Por: Rafael Moya
La luz roja duró más de lo normal.
Nadie quería esperar.
Cristo sí.
No por paciencia heroica,
sino porque el cuerpo pidió pausa.
Cierre:
¿Sabes detenerte sin sentir culpa?
Letanías del Descanso y la Fuerza
Señor, fuente de descanso, ten piedad de mí.
Cuando mi cuerpo se agota, dame nuevas fuerzas.
Cuando mi mente se nubla por la ansiedad, tráeme tu paz.
Cansancio que no se quita durmiendo, sánalo, Señor.
Carga emocional y física que me supera, llévala tú, Señor.
En la debilidad de mis huesos, sé mi fortaleza.
En el ajetreo diario, enséñame a descansar en ti.
De la prisa y la preocupación, líbrame, Señor.
Para caminar sin desmayar, renueva mi esperanza.
Jesús, que alivias a los fatigados, ten piedad de mí.
Oración Final
"Señor, gracias porque aunque mis fuerzas son finitas, tú eres mi fuente eterna. En mi debilidad, confío en tu amor y poder restaurador. Amén".

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