lunes, 13 de julio de 2020

SANTA TERESA DE LOS ANDES, 13 DE JULIO


Santa Teresa de los Andes
13 de juli
Biografía



1900

13 de Julio, Nace en Santiagho de Chile, calle Rosas Nº 1352, Hija de Miguel Fernández araquemada y de Lucía Solar Amstrong.

15 de Julio. Bautizada en la parroquia de Santa Ana por el Pbro. Baldomero Grossi con el nombre de JUANA ENRIQUETA JOSEFINA DE LOS SAGRADOS COROZANES.

Padrinos: Salvador Ruiz-Tagle y Rosa Fernández de Ruiz-Tagle.

Sus hermanos fueron: LUCIA, MIGUEL, LUIS, JUANA (muerta a pocas horas de nacer), REBECA e IGNACIO.

Alternando con Santiago, pasa temporadas en la hacienda CHACABUCO, propiedad de su abuelo materno.

1906

Desde muy niña goza oyendo hablar de Dios. Durante un mes asiste por las tardes a las clases del colegio de las Teresianas (calle Santo Domingo), Allí apredió a leer.

1909

Ingresa como externa en el colegio de la Alameda de las religiosas del Sagrado Corazón. 13 de Mayo. Muere su abuelo materno EULOGIO SOLAR. Sus herederos rematan el fundo Chacabuco y la casa de santiago. La familia de Juanita se traslada al Nº 164 de la calle santo Domingo. Prende en el corazón de Juanita una tierna devoción a la Sma. Virgen. Hace promesa de rezar el santo Rosario diariamente toda la vida; promesa que cumplirá fielmente. Comienza a asistir habitualmente a misa con su madre y solicita la comunión. No se la conceden; pero ella inicia un trabajo de vencimiento y control personal como preparación para recibirla, logrando "modificar su carácter".

Preparada por las religiosas, hace su primera confesión.

22 de octubre. Recibe el sacramento de la Confirmación.

1910

11 de septiembre. De manos de Mons. Ramón Angel Jara, hace su Primera Comunión en la capilla del colegio. "Día sin nubes" que la marcó definitivamente. "Desde entonces todos los días comulgaba –dice- y hablaba con Jesús largo rato. Nuestro Señor me hablaba después de comulgar. Pero mi devoción especial era la Virgen; le contaba todo".

Cambia nuevamente de casa al Nº 475 de la calle Ejército.

1911

8 de diciembre. Llama la atención el hecho de que, el día de la Inmaculada, estuvo a las puertas de la muerte por diversas enfermedades durante cuatro años seguidos, 1911 a 1914.

Hasta el año 1915 sigue recibiendo esmerada formación en el Colegio del Sdo. Corazón como externa. Destaca por su preocupación por los ancianos y necesitados, llegando en cierta ocación a rifar su reloj para socorrer a un niño podre..

Trata con cariño a las empleadas de la casa y las cuida cuando están enfermas, lo mismo que a los inquilinos de Chacabuco las temporadas que allí pasa con su familia. Al rematarse el fundo les habia quedado una parte, como hijuela de su madre.

1914 Dciembre. Sufre ataque de apendicitis. Es operada el día 30 en el pensionado san Vicente de Santiago.

1915

Se restablce de la operación en Chacabuco, donde veranea con los suyos. 13 de julio. Al cumplir sus quince años declara que Cristo la ha cautivado.

Julio. Ingresa como interna en el Colegio de la Maestranza (hoy Portugal) del Sdo. Corazón

10 de septiembre. Tiene con la Madre Ríos una entrevista decisiva para su vocación. Juanita le asegura que le hace mucho bien la vida de Teresita de Lisieux que ha leído ya varias veces.

8 de diciembre. Hace voto de castidad que irá renovando depués periódicamente. Promete "no admitir otro esposo sino a Jesucristo".

1916

Enero y febrero,. Vacaciones en Chacabuco. Paseos y caminatas a pie y a caballo. Le encata la equitación. Colabora en las misiones y no deja su meditación y lectura espiritual.

15 de abril. Revela a su hermana Rebeca el secreto de su vocación: " Voy a ser carmelita. El 8 de diciembre me comprometi".

En el retiro espíritual del año, se impone un método de vida, exigiéndose la meditación y el examen diarios y la practica de la humildad.

1917

Enero. La lectura de Santa Teresa de Jesús le ayuda a vencer obstáculos para ser fiel a su propósito de hacer oración diariamente.

Enero y febrero. Descansa varias semanas en Chacabuco

10 y 11 de febrero. Acude fervorosa al santuario de Lourdes de Santiago.

Entre sus resoluciones para el año figuran: Olvidarse de sí misma; esmerarse en labrar la felicidad de los demás; vivir con Jesús en su interior y hacer amable la virtud.

Marzo . Regresa al internado. En marzo el P. José Blanch, C.M.F., reemplaza como director espiritual al P. Artemio Colon, S.J.

Se impone sacrificios y ofrece al Señor su vida por la conversión de varias personas.

15 de junio. Recibe la medalla de hija de María.

27 de junio. Es distinguida como primera alumna en Historia.

30 de junio " es tan rico dar", escribe después de reunir 30 pesos para comprar zapatos a un niño pobre y para ayudar a otros necesitados.

Julio . Está leyendo a Sor Isabel de la Trinidad. Le encanta y sintoniza con ella, porque su ilusión es tambien vivir con Jesús en lo íntimo de su ser y convertir toda su existencia en alabanza de Dios.

8 de agosto. Entra en retiro. Hace confesión general y el confesor le asegura que, por la gracia de Dios, no ha cometido en su vida ningún pecado mortal.

5 de septiembre. Escribe su primera carta a la M.Angélica, Superiora de las Carmelitas de Los Andes. Le expresa su ardiente deseo de pertenecer a su comunidad a sabiendas de que la vida de la carmelita es "sufrir, amar y orar".

Comienza a darse cuenta de que tendrá que superar grandes dificultades para se carmelita.: falta de salud, oposición familiar e incluso dificultad para conseguir la dote, pues a su padre le va muy mal en los negocios.

20 de diciembre. Superados brillantemente los exámenes y con premios, deja el internado para disfrutar de las vacaciones junto a los suyos. Ahora viven en la calle Vergara Nº 92.

1918

En 1918 intensifica su correspondencia con M.superiora de las Carmelitas de Los Andes., pues sus deseos de ser carmelita van en aumento.

Enero y febrero. Pasa tranquila y feliz gran parte del verano en Algarrobo. Practica el deporte: natación, tenis, paseos y caminatas por cerros y playas. Escribe cartas, sobre todo a su padre ausente. Participa diariamente en la misa y en la bendición con el santísimo. Da clases de catecismo a 9 chiquillos, Siente sed de lo infinito. Todo le lleva a Dios, sobre todo la inmensidad del mar.

12 de marzo. Regresa al internado.

Durante varios meses sufre pruebas interiores: abandono espiritual, sequedad, aridez.

7 de agosto. Ultimo retiro espitual que hace en el internado. Promete comulgar y hacer examen de conciencia y oración a diario, y tratar de cumplir en todo la voluntad de Dios.

Noviembre. Por estas fechas lee el CAMINO DE PERFECCION de Santa Teresa. Descansa veintitantos días en Cunaco, en el fundo de sus primas Elisa y Herminia Valdés. Allí da pruebas de su bue humor, de su alegría contagiosa y de su afición al deporte, lo mismo que de su piedad y de su espiritu de servicio. Colabora en las misiones. A sus familiares les cuenta que se ha hecho famosa "con sus tentaciones de risa".

Durante varias semanas le atormenta la duda de su debe ser carmelita o religiosa del Sdo.Corazón. Culsultados sus directores, se desvanece la turbación.

12 de agosto . Deja definitivamente el internado. Sale temerosa de que sus familiares que se oponen a su vocación querrán que salga mucho a fiestas y diversiones. Por eso propone tener carácter y no dejarse llevar por el respeto humano ni por el sentimiento, sino por la razón y la conciencia.

Como su hermana Lucia se ha casado en junio, le toca a ella correr con la casa, y no tiene otro pensamiento que agradar a todos y sacrificarse por cada uno de ellos en todo momento.

7 de septiembre. Escribe a la M.Superiora de Los Andes pidiéndole que la admita e su comunidad. A vuelta de correo, con inmensa alegría, recibe contestación afirmativa.

1919

11 de enero. Viaja con su madre a Los Andes. Encuentra sencillas, alegres y encantadoras a las monjas. La pobreza del convento le seduce. Recuperada la tranquilidad, regresa llena de felicidad a santiago.

14 de enero – 7 de marzo . Permanece en el fundo san Pablo (cerca de San Javier de Loncomilla). Sin descuidar las labores de casa, colabora en las misiones, hace catecismo a los niños, les da clases de diversas materias y los entretiene organizando comedias, juegos y rifas. También visitó unas treinta casas de inquilinos, consagrándolas al Sagrado Corazón de Jesús.

7 de marzo, Regresa a Santiago

Descansa unos días en Bucalemu, en el fundo de sus tios. Allí admiran su destreza para montar a caballo, calificándola de "verdadera amazona".

25 de marzo. Desde Santiago escribe a su padre una carta enternecedora, pidiéndole autorización para ser carmelita.

3 de abril,. Nace Luz, su "sobrina regalona", hija de su hermana Lucia.

6 de abril. Obtiene e consentimiento de supradre para ingresar en el Carmelo.

Del 7 al 15 de abri permanece en el fundo de sus primas Valdés en Cunaco. Desde allí escribe a su padre (día 7) para encarecer su gratitud por el generoso consentimiento que le ha otorgado; y el día 12. a la M.Angélica, comunicándole que cuenta ya con la autorización paterna y que está decidida a ingresar en el convento el 7 de mayo.

Marzo-mayo. Perido en que, para Juanita, llegan al colmo tanto la dicha como la "pena más horrible". La felicidad y la dicha, poruqe verá muy pronto realizada su ilusión de consagrarse plenamente al señor ingresando en el convento. Y el martirio más desgarrador por tener que separarse de sus padres y hermanos a quines ama con locura, y que las últimas semanas lloran sin consuelo cuando piensan que van a quedarse sin la que es la "joya", la alegría y el sol de la casa". Su padre, ausente los últimos días, no tuvo valor de regresar "por no encontrarse en el momento de la separación".

EN EL CONVENTO

7 de mayo. Ingresa en las Carmelitas de Los Andes. Cambia su nombre, llamándose en adelante Teresa de Jesús.

8 de mayo. Escribe su primera carta desde el converto. Es un tertimonio elocuente de su amor filial y de la felicidad que inunda.

Escondida en la clausura, despliega, sin embargo, intenso apostolado, no sólo mediante la misteriosa fecundidad del sacrificio y de la oración, sino también con sus cartas. Con ellas contagia a sus familiares y amistades de su amor a Cristo, a la Eucaristía y a la Sma. Virgen, al mismo tiempo que pregona su alegría y su felicidad y que su amor y cariño por los suyos toma mayores proporciones cada día.

14 de octubre. Toma el hábito de Carmelita descalza. Comienza su noviciado. En adelante escribe menos cartas, pero más afectuosas y transidas de humanidad. Cartas que son buena prueba de que los santos no son seres raros y alienados, sino personas con gran equilibrio y estabilidad. Viviendo en Dios- "su centro y su morada"- Teresa participa, y sirve en plenitud la condición humana. La que llegó al convento con la ilusión de ser "corredentora del mundo" inmolándose por la Iglesia y por la humanidad, escribió: " así pasamos la vida; rorando, trabajando y riéndonos". Ni la muerte tuvo nada de espantable para ella, porque morir es sumergirse definitivamente en Dios, en cuyos brazos amorosos vivía.

ENFERMEDAD, MUERTE Y GLORIFICACION

1920

Primeros días de marzo. Asegura que morirá pronto; dentro de un mes.

2 de abril. Viernes Santo. Cae en cama, gravemente enferma de tifus.

5 de abril. Se le administran los últimos sacramentos a peticion suya.

6 de abril. Hace su profesión religiosa, repitiendo alegre y emocionada la fórmula de consagración al Señor.

7 de abril. Ultima comunión de Sor Teresa.

12 de abril. A las 19:15 horas, muere santamente.

Contaba 19 años y nueve meses de vida y once meses de carmelita.

14 de abril. Funerales y entierro concurridisimo.

"Pronto obrará milagros", escribe a los pocos días el P.Julián Cea, C.M.F. y acertó plenamente. Desde entonces son incontables las personas que atribuyen a su intercesión gracias y favores de toda clase.

1940

17 de octrubre. Traslado de sus restos al sepulcro construído bajo el coro de las religiosas.

1947

20 de marzo. Se inicia el proceso diocesano en orden a su beatificación. Terminó el 4 de marzo de 1971.

1976

La Santa Sede decide que se enriquezca el proceso diocesano mediante el proceso llamado "cognitionis", que se inició oficialmente el 17 de nomviembre para completar y enriquecer al anterior. La sesión de clausura se celebró el 18 de marzo de 1978.

1986

22 de marzo. Superados los trámites ordinarios del proceso de beatificación se firma en el Vaticano el decreto de reconocimiento y aprobación de sus virtudes heroicas. Con ello Teresa de Los Andes alcanza el título de Venerable.

1987

3 de abril. Ante una multitud de más de 300.000 fieles, el Papa Juan Pablo II la beatifica solemnemente en Santiago de Chile.

18 de octubre: Las Carmelitas Descalzas de Los Andes se trasladan al nuevo monasterio de Auco, llevando los restos de Teresa a la pequeña capilla, transitoriamente mientras se construye el Santuario de Auco.

1988

11 de diciembre. Se inugura la cripta del nuevo Santuario y se trasladan a ella los restos de la Beata Teresa.

12 de diciembre. Solemnísima dedicación del Santuario a N.Señora la Virgen del Carmen, con asistencia del Nuncio de Su Santidad, cardenales Mons.Raúl Silva Henriquez y Mons.Juan Francisco Fresno y la Conferencia Epíscopal de Chile en pleno. Presidió la ceremonia el Obispo diocesano Mons.Manuel Camilo Vial R.

1991

12 de junio. Después de seis meses de trabajo, el tribunal que investigó el caso de Marcela Antúnez Riveros, entrega las actas del proceso a la COngregación para las Causas de los Santos en Roma. La niña Marcela había sufrido asfixia por inmersión el 7 de diciembre de 1987, permaneciendo al menos cinco minutos bajo agua. Sus condiscipulas y algunas de las apoderadas la encomiendan a la intercesión de la beata Teresa y su recuperación fue casi instantánea y sin quedarle la menor secuela.

1992

7 de junio. Previo el parecer de los médicos y de los teólogos, que no encuentran explicación natural a la recuperación de la niña Marcela Antúnez R., la Congregación de Obispos y Cardenales aprueba el caso como válido para proceder a la canonización de la Beata Teresa, y el 11 de julio se proclama el decreto correspondiente.

1993

21 de marzo. En la Basilica de San Pedro de Roma, con asistencia de unos 5.000 chilenos que llegaron de la patria y de distintos puntos de Europa, en impresionante ceremonia, concelebrando con el Papa gran parte del episcopado chileno, Juan Pablo II proclama SANTA solemnemente a Teresa de Los Andes.

IMÁGENES DE ESTAMPAS CON SALUTACIONES Y ORACIONES A LA VIRGEN DEL CARMEN













EL EVANGELIO DE HOY LUNES 13 DE JULIO DE 2020


Evangelio del día
Decimoquinta semana del Tiempo Ordinario - Año Par


“ El que pierda su vida por mí, la encontrará ”

Primera lectura
Lectura del libro de Isaías 1, 10-17

Oíd la palabra del Señor,
príncipes de Sodoma,
escucha la enseñanza de nuestro Dios,
pueblo de Gomorra.
«¿Qué me importa la abundancia de vuestros sacrificios?
—dice el Señor—.
Estoy harto de holocaustos de carneros,
de grasa de cebones;
la sangre de toros, de corderos y chivos
no me agrada.
Cuando venís a visitarme,
¿quién pide algo de vuestras manos
para que vengáis a pisar mis atrios?
No me traigáis más inútiles ofrendas,
son para mí como incienso execrable.
Novilunios, sábados y reuniones sagradas:
no soporto iniquidad y solemne asamblea.
Vuestros novilunios y solemnidades
los detesto;
se me han vuelto una carga
que no soporto más.
Cuando extendéis las manos
me cubro los ojos;
aunque multipliquéis las plegarias,
no os escucharé.
Vuestras manos están llenas de sangre.
Lavaos, purificaos, apartad de mi vista
vuestras malas acciones.
Dejad de hacer el mal,
aprended a hacer el bien.
Buscad la justicia,
socorred al oprimido,
proteged el derecho del huérfano,
defended a la viuda».


Salmo
Sal 49, 8-9. 16bc-17. 21 y 23 R/.
 Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.


V/. No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
ni un cabrito de tus rebaños. R/.

V/. ¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos? R/.

V/. Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara.
El que me ofrece acción de gracias,
ése me honra;
al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios». R/.


Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 34 – 11, 1

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz:
no he venido a sembrar paz, sino espada. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa.
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo.
El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».
Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.




Reflexión del Evangelio de hoy

"¿Qué me importa la abundancia de vuestros sacrificios?"
El profeta denuncia sin ambages la hipocresía de un culto religioso que se cree capaz de comprar a Dios y sus favores o, incluso, de engañarle, como si Dios no conociera los corazones. Pero, «¿quién pide algo de vuestras manos para que vengáis a pisar mis atrios?». En realidad, con esta actitud, el hombre religioso se está olvidando que Dios no necesita nada de él, al contrario, que si Dios le da la posibilidad de un trato con él, a través del culto, de la liturgia, de los sacramentos, es para bien de la criatura, sedienta de Dios. Somos nosotros los primeros y únicos que nos engañamos cuando vivimos todo ello desde la mentira y la falsedad.

Que nuestro culto alimenta nuestra vida es fácil de ver. A veces es más difícil reconocer que nuestra liturgia ha de ser también expresión de lo que vivimos. Y que precisamente se dé esta doblez en algo tan “sagrado” hace de ello algo especialmente doloroso para Dios: «Vuestros novilunios y solemnidades los detesto; se me han vuelto una carga que no soporto más».

Es la continua tentación del pueblo judío, del hombre religioso por naturaleza, también de cada uno de nosotros. Tranquilizar nuestras conciencias y disimular la exigencia de la vida cristiana detrás de un culto vacío, en unos ritos impuestos e hipócritas mientras el corazón está encerrado en sí mismo, el egoísmo nos absorbe y la justicia o el bien ocupan el último lugar en nuestras preocupaciones.

Celebración y vida han de ir de la mano. El trato con Dios debe iluminar y convertir nuestros corazones. Y nuestra culto a Dios será expresión de lo que vivimos de manera que nuestra vida será una liturgia toda ella y nuestras liturgias estarán llenas de vida.

¿Qué sintonía se da entre tus celebraciones y tu vida? ¿Es el culto y los sacramentos espacios donde se alimenta tu fe y, al mismo tiempo, donde se expresa lo que vives?

"No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz: no he venido a sembrar paz"
En la última cena, Jesús les dice a sus discípulos: «Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo». Quizá sea esto lo que esté tratando de decir cuando ahora asegura que no ha venido a sembrar paz. Desde luego no ha venido a adormecer conciencias, como hace la paz que nos ofrece el mundo; una paz que no se cimenta en la Verdad y la Justicia, sino en la evasión, en el egoísmo tranquilo que no se complica. No. Desde luego, Jesús no ha venido a traer esa paz. Todo lo contrario. Aquel que se hace discípulo suyo, aquel que se encuentra verdadera y existencialmente con él se siente irremediablemente urgido a hacer de él el centro, medida y razón de todo lo demás, también de sus relaciones, complicándose muchas veces la existencia, al menos a los ojos del mundo.

Cuando dejamos que sea la fe y la búsqueda de la voluntad de Dios las que marquen nuestro camino, muchas veces experimentamos la guerra, incluso en nuestro interior. Una batalla entre nuestra mundanidad práctica, tranquila y egoísta, y la fidelidad a una llamada interior que no se conforma, que anhela la Verdad y la coherencia.  Es esa la guerra que provoca Jesús. Una guerra donde los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. El encuentro con Jesús, con su Palabra, cada día, pone patas arriba nuestra comodidad, nuestro letargo y nos hace enfrentar batalla con nuestras propias mundanidades asumidas.

Y, también, este primer lugar que reclama Jesús nos puede enfrentar en nuestras relaciones. No porque él desprecie la unidad familiar o los lazos humanos. No se trata aquí de un descartar entre lo que amamos y lo que odiamos, no está pidiendo ser el único en nuestras vidas, sino el primero. Es un poner de manifiesto lo que en nuestra vida ocupa el primer puesto, y resituar desde ahí lo que es secundario o, mejor dicho, lo que está en función de esa prioridad. Se trata de un orden distinto y más profundo de enfocar los vínculos humanos.

En su propio recorrido biográfico Jesús vivió esta pertenencia a Dios sin despreciar a quienes eran sus padres. Al ser hallado en el templo, siendo un adolescente, ya les recuerda: «¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?» y, aun más, a la mujer espontánea que bendice a María por su maternidad biológica, Jesús especifica: «Dichosos más bien lo que oyen la Palabra de Dios y la guardan».

Los lazos de la carne son muchas veces débiles e insuficientes. Lo hemos comprobado con frecuencia. Compartir genes o caracteres no basta para conservar la paz y la unidad entre los miembros de una familia o sociedad. Lo que san Agustín refirió a María en su relación con Jesús, su hijo, se puede aplicar a cada uno de nosotros en nuestras relaciones humanas: Más dicha le aporta el haber sido discípula de Cristo que el haber sido su madre.Los lazos de la fe sostienen nuestras relaciones con mucha más fuerza, profundidad y solidez que cualquier vínculo meramente humano. Y así como es particularmente dolorosa la soledad de quien se siente incomprendido por sus familiares en la vivencia de su fe, así es especialmente fuerte y poderosa la comunión que se da cuando compartimos la fe y la misma búsqueda de la voluntad de Dios, la misma condición de discípulos, con  quienes ya compartíamos el ADN, el carácter, las aficiones, preocupaciones o gustos.

En este hacer de Jesús el centro de nuestra vida no desaparecen el resto de realidades de las que él supo disfrutar y de las que nosotros también estamos llamados a gozar, sino que se resitúan correctamente en función de este orden de prioridades. Esta es la cruz que nos invita a cargar: la soledad e incomprensión que se derivan de la opción por la coherencia y radicalidad. En esto consiste el hacerse digno de Él: en la audacia que rompe con las medias tintas y se atreve a optar por él. Porque la tentación es no llegar a elegir nunca nada ni a nadie para mantener abiertas todas las posibilidades indefinidamente. Ese es el querer “guardar la vida”, sin arriesgar, sin optar, ni decidir. Peroquien la pierda por él, quien no le anteponga nada a Cristo, aun a riesgo de complicarse la existencia, la encontrará.

¿Cuál es el orden de tus prioridades? ¿En función de qué se ordenan tus decisiones y tus relaciones? ¿Quién o qué ocupa el primer lugar?


Sor Teresa de Jesús Cadarso O.P.

FELIZ SEMANA!!!




domingo, 12 de julio de 2020

IMÁGENES DE SAN BENITO ABAD




EL EVANGELIO DE HOY DOMINGO 12 DE JULIO DE 2020


XV Domingo del tiempo ordinario
Año litúrgico 2019 - 2020 - (Ciclo A)



Primera lectura
Lectura del libro de Isaías 55, 10-11


Esto dice el Señor:
«Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,
y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,
de fecundarla y hacerla germinar,
para que dé semilla al sembrador
y pan al que come,
así será mi palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí vacía,
sino que cumplirá mi deseo
y llevará a cabo mi encargo».


Salmo
Sal 64, 10. 11. 12-13. 14 R/. 
La semilla cayó en tierra buena y dio fruto.


Tú cuidas de la tierra, la riegas
y la enriqueces sin medida;
la acequia de Dios va llena de agua,
preparas los trigales. R/.

Así preparas la tierra.
Riegas los surcos,
igualas los terrones,
tu llovizna los deja mullidos,
bendices sus brotes. R/.

Coronas el año con tus bienes,
tus carriles rezuman abundancia;
rezuman los pastos del páramo,
y las colinas se orlan de alegría. R/.

Las praderas se cubren de rebaños,
y los valles se visten de mieses,
que aclaman y cantan. R/.


Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 18-23

Hermanos:
Considero que los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un día se nos manifestará. Porque la creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios; en efecto, la creación fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por aquel que la sometió, con la esperanza de que la creación misma sería liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
Porque sabemos que hasta hoy toda la creación está gimiendo y sufre dolores de parto.
Y no solo eso, sino que también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la adopción filial, la redención de nuestro cuerpo.


Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 1-23

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló muchas cosas en parábolas:
«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta.
El que tenga oídos, que oiga».
Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:
«Por qué les hablas en parábolas?».
Él les contestó:
«A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no.
Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en ellos la profecía de Isaías:
“Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver;
porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos;
para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón,
ni convertirse para que yo los cure”.
Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.
Vosotros, pues, oíd lo que significa la parábola del sembrador:
si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.
Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe.
Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril.
Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno».




“ Salió el sembrador a sembrar ”



Estaban de pie, en la orilla del lago, escuchando a Jesús, que se había sentado en una barca. La mayoría de ellos eran trabajadores pobres, campesinos a sueldo, cansados de trabajar una tierra ingrata, rocosa y árida, como era la tierra de Palestina. Jesús les hablaba del Reino mediante parábolas. Esta vez fue  la parábola del sembrador.

El evangelista Mateo nos cuenta la parábola. Él escribe a unas comunidades cristianas de su entorno,  cansadas de predicar a oídos sordos,  en medio de una sociedad descreída y hostil, ajena a los valores del Reino de Dios, inapetente  a las propuestas del Señor Resucitado. Una sociedad semejante a la nuestra.

La Palabra de Dios que hoy escuchamos, en este domingo,  alienta a estas comunidades cansadas de evangelizar y hasta un poco frustradas por el aparente fracaso de su misión.  La de hoy, es una palabra que fortalece y da vigor y audacia a los testigos del Resucitado.

Hoy vamos a comprender mejor que la riqueza del evangelizador es la Palabra de Dios, del mismo modo que la semilla es la riqueza del sembrador; también nos daremos cuenta de que el desafío del sembrador es la calidad de las diversas de tierras que reciben la semilla; y que el desafío del evangelizador es  la complejidad  de los diversos  oyentes.

Desde el acontecimiento de Pentecostés nos reconocemos como Iglesia de Jesús, discípulos y misioneros, que peregrinan por los caminos del mundo anunciando el Reino. Es bueno que, reunidos con Jesús, tomemos hoy conciencia, personal y comunitariamente, de la riqueza de la Palabra de Dios y de la capacidad de escucha de los oyentes.


Fr. Luis Carlos Bernal Llorente O.P.
Casa de la Santísima Trinidad (Montevideo-Uruguay)

VATICANO: MENSAJE DE ORACIÓN POR EL DOMINGO DEL MAR 2020


Vaticano: Mensaje de oración por el Domingo del Mar 2020
Redacción ACI Prensa
 Foto: Vatican Media



El Vaticano publicó este 12 de julio el tradicional mensaje anual con ocasión del Domingo del Mar que se suele celebrar el segundo domingo de julio “para recordar y rezar, de una manera especial, por la gente de mar que trabaja lejos de su país, de sus seres queridos y de la Iglesia local”.

Este texto vaticano se dirige principalmente a los capellanes, voluntarios y a quienes apoyan el apostolado del mar. “Es un mensaje de gratitud para recordar el difícil trabajo que desarrollan los marinos en todo le mundo en este momento de emergencia sanitaria causada por el COVID-19”.

El mensaje firmado por el prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, destacó que “conscientes de la difícil situación generada por la propagación del COVID-19, algunas Stella Maris nacionales han decidido posponer la celebración a una fecha posterior. Por esta razón, este mensaje se puede utilizar en cualquier otro momento”.

A continuación, el mensaje completo para el Domingo del Mar 2020:

Estimados hermanos y hermanas en Cristo, queridos capellanes, voluntarios, amigos y simpatizantes de Stella Maris.

Este año, la celebración del Domingo del Mar debería haber sido un acontecimiento gozoso, por la celebración del centenario prevista para el mes de octubre en Glasgow, Escocia, (ahora aplazada hasta 2021). Sin embargo, coincide con un momento histórico, insólito y particularmente difícil, que el Papa Francisco ha descrito con las siguientes palabras: “Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes ynecesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente. En esta barca, estamos todos”.

Nuestro sentimiento está con los familiares y los amigos de las innumerables víctimas del coronavirus (entre ellos muchos marinos) y nos sentimos afligidos y desorientados por las incertidumbres con respecto al futuro.


La pandemia del COVID-19 obligó a numerosos países a imponer un confinamiento obligatorio y a cerrar muchas empresas, en un intento de impedir la difusión del virus. Aun así, la industria marítima prosiguió su actividad, añadiendo una multitud de retos a la vida de los marinos, que de por sí ya suele ser bastante problemática, y situándoles en el frente de la lucha contra el coronavirus.

Los buques, que transportan alrededor del 90% de los productos que nos permiten llevar una vida normal en estas difíciles circunstancias, como productos farmacéuticos o equipamientos médicos, siguieron navegando. Antes del cierre total, la industria de los cruceros intentó convencer a los gobiernos y a las autoridades portuarias de que mantuvieran abiertos los puertos y permitieran desembarcar, de forma segura, a sus pasajeros. Al mismo tiempo, intentó frenéticamente hallar formas de contener la propagación de infecciones entre los pasajeros y la tripulación de barcos que se habían convertido en incubadoras del COVID-19.

A pesar de que los marinos desempeñan un papel fundamental en la economía mundial, contribución importante y necesaria que las organizaciones e instituciones han intentado enfatizar durante la crisis del COVID-19, las actuales legislaciones y la política dominante no les ha otorgado la consideración que se merecen. Por esta razón, el Domingo del Mar es una oportunidad, que se nos brinda, para revalorizar el papel de los marinos y recordar algunos de los problemas que afectan negativamente su vida; problemas que se ven agudizados por la sospecha y el temor al contagio.

En una situación de emergencia sin precedentes como la que estamos viviendo, los miembros de la tripulación, que ya habían transcurrido entre seis y diez meses embarcados, han tenido que soportar un grave inconveniente: la ampliación de su período de trabajo. Esto conlleva un aumento de la fatiga personal y una prolongada ausencia de sus seres queridos y de la comodidad de sus hogares.

Los 100.000 marinos que cada mes, según estimaciones, finalizan sus contratos y están impacientes por regresar a casa, no han podido hacerlo debido al brote del COVID-19 y posterior cierre de las fronteras nacionales y cancelación de vuelos. Igualmente, miles de marinos que estaban preparados para embarcarse con un nuevo contrato, se quedaron confinados en hoteles y dormitorios en todo el mundo, teniendo a menudo que depender de instituciones caritativas para satisfacer sus necesidades básicas, como alimentación, higiene, adquisición de tarjetas SIM, etc.

Debido a la imposibilidad de obtener licencia para bajar a tierra y del acceso limitado al puerto para llevar a cabo visitas a bordo, los marinos embarcados sufren el aislamiento y un grave estrés psicofísico, que lleva a muchas tripulaciones al borde de la desesperación, llegando incluso a cometer suicidio.

Nos llegan noticias de muchos marinos con problemas médicos, graves y potencialmente letales, no relacionados con el COVID-19. Sin embargo, necesitan recibir con urgencia atención médica en los hospitales en tierra, tratamientos que, lamentablemente, se les negaron o se retrasaron hasta que pudieron ser trasladados en camilla. Además, los marinos que regresaron a casa después de un largo y dramático viaje, han tenido que someterse a cuarentena, o han sido víctimas de discriminación en su propio país porque son considerados portadores del coronavirus.

Debemos también lamentar el hecho de que, mientras los marinos garantizan, con dedicación y enormes sacrificios personales, el continuo funcionamiento de las cadenas de suministro, algunos armadores, agencias de tripulaciones y directivos sin escrúpulos, utilizan la excusa de la pandemia para ignorar sus obligaciones hacia estos marinos, negándose a garantizarles sus derechos laborales, los salarios adecuados y la promoción de un entorno laboral seguro para todos.

Según un informe, durante los tres primeros meses de 2020 se ha registrado un incremento del 24% en el número de ataques e intentos de secuestro por parte de piratas, con respecto al mismo período de 2019. Al parecer, el coronavirus no ha logrado detener los robos a mano armada, que siguen representando una amenaza para los marinos y añaden así ulterior ansiedad y motivo de preocupación a existencias, ya bajo presión por la incertidumbre causada por el virus.

Además de las experiencias antes mencionadas, que describen un medio de subsistencia peligroso, debemos considerar ahora que los marinos se enfrentan a la real amenaza de perder este precario medio de vida, ya que para muchos se traducirá en la pérdida total de ingresos y la incapacidad de asumir responsabilidades sociales y domésticas, como por ejemplo el pago de facturas, la educación de las personas a su cargo y el bienestar de la familia.


Habida cuenta de lo anteriormente expuesto, la celebración del Domingo del Mar, especialmente por parte de los cristianos, es un llamamiento a la “opción preferencial por los pobres” marinos, una opción a vivir en solidaridad con ellos. San Juan Pablo II calificó la solidaridad como una “virtud” y la definió “un compromiso irrenunciable por el bien del prójimo”. Esta debería ser nuestra actitud hacia estos marinos, puesto que las personas que son pobres, no solo porque exponen constantemente su vida al peligro, sino porque lo hacen para garantizar los movimientos de mercancías en favor de una economía mundial sana, merecen verdaderamente nuestra estima y nuestra gratitud.

Por esta razón, deseamos proponeros nuevamente el mensaje del Secretario General de la OMI, Kitack Lim: “No estáis solos. No os hemos olvidado”.

No estáis solos: los capellanes y los voluntarios de Stella Maris están con vosotros, dondequiera que estéis; no necesariamente sobre una pasarela, sino a través de una “capellanía virtual” que se mantiene en contacto con vosotros gracias a las redes sociales, siempre disponibles para responder a vuestra llamada, para escucharos y rezar por vuestro bienestar y el de vuestras familias.

No os hemos olvidado: los capellanes y los voluntarios de Stella Maris estarán con vosotros durante los próximos meses, cuando se pondrá a prueba vuestra capacidad de resiliencia, e intentaremos responder a vuestras necesidades materiales y espirituales. Estaremos siempre a vuestro lado, aliviando vuestras preocupaciones, defendiendo vuestros derechos y luchando contra la discriminación

No estáis solos. No os hemos olvidado: el próximo mes de agosto, la intención de la oración universal que expresa la gran preocupación del Papa Francisco por la humanidad y la misión de la Iglesia, está dedicada al mundo marítimo. Se invitará a todas las comunidades católicas del mundo a rezar por todos los que trabajan y viven del mar, entre ellos, los marinos, los pescadores y sus familias.

Encomendamos a María, Estrella del Mar, el bienestar de la gente de mar, el compromiso y la dedicación de los capellanes y de los voluntarios y rezamos a Nuestra Señora para que nos proteja de todos los peligros, especialmente de la calamidad del COVID-19.

Cardenal Peter Turkson
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