jueves, 9 de abril de 2020

JUEVES SANTO: HOY TAMBIÉN ES EL DÍA DEL SACERDOTE


(Oblatos de San José - Provincia del Perú)


Jueves Santo: Hoy también es el día del sacerdote
Redacción ACI Prensa






El Jueves Santo, día en que Jesús instituyó el Sacramento del Orden sacerdotal, se celebra el día del sacerdote. ¿Quién no conoce algún obispo o presbítero que ayudó a ver la vida más alegre con un gesto o una palabra?

“Este día es especialmente grande para nosotros, queridos hermanos sacerdotes. Es la fiesta de los sacerdotes. Es el día en que nació nuestro Sacerdocio, el cual es participación del único Sacerdocio de Cristo Mediador”, escribió San Juan Pablo II a los presbíteros con ocasión del Jueves Santo de 1986.

“En este día, los sacerdotes del mundo entero son invitados a concelebrar la Eucaristía con sus obispos y a renovar a su alrededor las promesas de sus compromisos sacerdotales al servicio de Cristo y de su Iglesia”, añadió.


Los sacerdotes tienen la gracia de hacer que Cristo se haga presente en cuerpo, sangre, alma y divinidad con la consagración del pan y del vino. Así como la de perdonar los pecados.

Con la gracia de Dios se ha mantenido en la Iglesia Católica una línea de sucesión jerárquica desde los apóstoles y que se mantiene hasta hoy. Sólo los Obispos pueden ordenar sacerdotes y todos ellos le deben obediencia al Papa, el Obispo de Roma, sucesor de Pedro y Vicario de Cristo.

La vida del sacerdote no es fácil. Tiene que dejar el hogar de sus padres y privarse de tener una familia propia. Educan y forman a miles de fieles, que muchas veces terminan haciendo lo contrario a sus consejos.

Algunos incluso pasan hambre, sed y frío por llevar el Evangelio a lugares recónditos. Otros son incomprendidos, perseguidos y calumniados por anunciar la verdad.

Lo importante, como recordó el Papa Francisco el Jueves Santo del 2013, es que el sacerdote debe hacer “que nuestra gente nos sienta discípulos del Señor, sienta que estamos revestidos con sus nombres, que no buscamos otra identidad; y pueda recibir a través de nuestras palabras y obras ese óleo de alegría que les vino a traer Jesús, el Ungido”.

HOY CELEBRAMOS EL JUEVES SANTO, LA ÚLTIMA CENA DEL SEÑOR


Hoy celebramos el Jueves Santo: La Última Cena del Señor
Redacción ACI Prensa






Hoy la Iglesia celebra el Jueves Santo. En este día, durante la Última Cena, Jesús instituyó dos sacramentos: La Eucaristía y el Orden Sacerdotal.

La Iglesia conmemora este día con una eucaristía especial. En ella, el sacerdote realiza el lavatorio de pies a doce personas quienes representan a los apóstoles. 


Con esta acción, Jesús nos transmite el mensaje de la caridad. “Cuando dice: Lo mismo que yo hice con ustedes, practiquenlo en favor de los demás”.

También en este día, Cristo nos dejó un mandamiento nuevo: “Amaos los unos a los otros así como yo los he amado”.

El P. Donato Jiménez, en conversacón con ACI Prensa, recuerda que durante el Jueves Santo debemos aprovechar la oportunidad de reconciliarnos con el prójimo y de interiorizar esta enseñanza. Además, señala que mucha gente acude a esta eucaristía por un acto de fe. Más bien, lo que debemos hacer es acudir con un corazón dispuesto a encontrar el sentido del amor al prójimo.

Por otro lado,también celebramos que Cristo instituyó el Sacramento Sacerdotal e instituyó la Eucaristía, cuando partió el pan durante la última cena y les dijo a los apóstoles : “Hagan esto en memoria mía”.

Nos comenta el P. Donato Jiménez, que en este día Jesús nos deja su testamento: La Eucaristía, el Sacerdocio y el mandato de amarnos los unos a los otros.

MEDITACIÓN DE JUEVES SANTO - 9 DE ABRIL DE 2020


JUEVES SANTO
(9 de abril)



La última Cena. Por la mañana de¡ Jueves, Pedro y Juan se adelantan para preparar la cena en Jerusalén. A la tarde llegaron al Cenáculo. Allí Jesús lavó los pies uno a uno. Luego, sentados a la mesa celebra la primera Misa: les da a comer su Cuerpo y su Sangre y les ordena sacerdotes a los Apóstoles para que, en adelante, ellos celebren la Misa. Judas salió del Cenáculo antes, para entregarle. Jesús se despidió de su Madre y se fue al huerto de los Olivos. Allí sudó sangre, viendo lo que le esperaba. Los discípulos se durmieron. Llegó Judas con todos los de la sinagoga y le da un beso. Entonces, le cogieron preso y todos los Apóstoles huyeron. Lo llevan al Palacio de Caifás, el Sumo Sacerdote. Le interrogan durante toda la noche: no duerme nada.

Hazle tú hoy compañía al Señor, que está solo. Haz el propósito de no abandonarle nunca, y de visitarle con frecuencia en el sagrario.

LECTURAS BÍBLICAS DE HOY JUEVES SANTO 9 DE ABRIL DE 2020


Lecturas de hoy Jueves Santo
Hoy, jueves, 9 de abril de 2020



Primera lectura
Lectura del libro del Éxodo (12.1-8.11-14):

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto: «Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Decid a toda la asamblea de Israel: "El diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino de casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo. Será un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito. Lo guardaréis hasta el día catorce del mes, y toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayáis comido. Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, comeréis panes sin fermentar y verduras amargas. Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua, el paso del Señor. Esta noche pasaré por todo el país de Egipto, dando muerte a todos sus primogénitos, de hombres y de animales; y haré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo soy el Señor. La sangre será vuestra señal en las casas donde estéis: cuando vea la sangre, pasaré de largo; no os tocará la plaga exterminadora, cuando yo pase hiriendo a Egipto. Este día será para vosotros memorable, en él celebraréis la fiesta al Señor, ley perpetua para todas las generaciones."»

Palabra de Dios


Salmo
Sal 115,12-13.15-16bc.17-18

R/. El cáliz de la bendición es comunión con la sangre de Cristo

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre. R/.

Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
hijo de tu esclava;
rompiste mis cadenas. R/.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. R/.


Segunda lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (11,23-26):

Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía.» Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: «Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía.» Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Palabra de Dios


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (13,1-15)

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando, ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.
Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo: «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?»
Jesús le replicó: «Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.»
Pedro le dijo: «No me lavarás los pies jamás.»
Jesús le contestó: «Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.»
Simón Pedro le dijo: «Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.»
Jesús le dijo: «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos.»
Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios.» Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.»

Palabra del Señor




Comentario al Evangelio de hoy jueves, 9 de abril de 2020
Rosa Ruiz, Misionera Claretiana



Queridos amigos y amigas:

“¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?”. Hoy es Jueves Santo para todos los creyentes. Este año no celebraremos en la Iglesia (la física y la humana) los Oficios del Triduo. Es una oportunidad para celebrarlo desde dentro, unidos con los creyentes de todo el mundo (no solo con “mis” conocidos), yendo al corazón de cada día, acompañando la Pascua de Jesús y la nuestra propia. La respuesta del salmo 115 puede ser una bonita banda sonora de fondo para nuestro día: agradecer tanto bien recibido de Dios a lo largo de mi vida.

En Jueves Santo celebramos una reunión de amigos. Un brindis por la Vida, por un estilo concreto de vivir. Una confirmación vocacional.

Confirmación vocacional como proyecto de vida que todos, en algún momento, tenemos que elegir si seguir adelante o abandonar. Jesús elige continuar con la misión y vocación que cree haber recibido del Padre. No solo en la Cena celebrando la Pascua ni proponiendo su testamento final. Sobre todo en Getsemaní, a las afueras de Jerusalén, desde donde podría haber huido discretamente. Eligió permanecer. Permanecer. Permanecer. Y cada discípulo también hace esta noche una elección vocacional: ¿permanecer?, ¿abandonar?, ¿esconderse?, ¿avergonzarse? La buena noticia es que casi nada tiene una última palabra; todos pudieron reelegir su vocación de nuevo tras la Resurrección (excepto Judas). ¿Cómo podré agradecer tanto bien?

Un brindis por un modo concreto de vivir: repartiendo la vida con los demás (como Pan y Vino) y lavando los pies al mundo. Vivir desde el amor, desde la fraternidad, desde el servicio… Cada uno llamémoslo como más nos guste. Jesús brinda por ello: ¡haced esto en memoria mia!, ¡así merece la pena vivir y morir! ¡No tengáis miedo a servir, a “re-bajaros” para ayudar a los demás! Y esto no como un momento puntual de voluntariado o un donativo habitual. ¡Es un modo de vivir, una actitud vital! ¿Cómo podré agradecer tanto bien?

Y una reunión de amigos: si me lo permitís, me gusta pensar en la Ultima Cena como la Primera Iglesia. Una reunión de amigos en torno a Jesús. Hombres y mujeres (sí, hombres y mujeres… el modo de contarlo y pintarlo fue posterior, recuerda). Cada uno como es, cada uno eligiendo cómo situarse. Todos iguales. El único que convoca es Jesús. Los demás somos sus amigos y es bastante. De esa amistad profunda nacerá un Anuncio que recorrerá el mundo entero. ¿Cómo podré agradecer tanto bien?

Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz, Misionera Claretiana

IMÁGENES DE JUEVES SANTO
















miércoles, 8 de abril de 2020

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 8 DE ABRIL



LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
8 abril




Cuando uno ha experimentado el trato con Jesucristo, necesita encontrarse frecuentemente con Él; cuando Jesús se queda, las cosas se ven y se viven de otra manera.

Jesús se nos acerca muchas veces a la vida bajo distintas formas; una enfermedad, un fracaso, un éxito, una alegría, un percance y muchas otras circunstancias de nuestra vida diaria son apariencias bajo las cuales se encubre el Señor; pero nosotros no lo conocemos.

Les falta luz a nuestros ojos, para descubrir a Jesús bajo esas apariencias; si tuviéramos un poco más de fe, si supiéramos juzgar todas las cosas con un criterio más sobrenatural, se abrirían esas cosas, veríamos la mano de Dios en todo, nos sentiríamos seguros de su protección.




P. Alfonso Milagro

CAMINOS


Caminos…



El lenguaje humano es muy rico en símbolos. Por ejemplo la palabra “camino” está cargada de significado. El Libro de los Salmos comienza hablando de “Los dos caminos del hombre”. Camino, en este contexto, significa “norma de conducta”, “estilo de vida”. Hoy te ofrezco una buena reflexión sobre el modo de conducirse de los hombres.

Los caminos cuesta abajo son los más fáciles de andar, pero no llevan a la cumbre. Para los hombres que buscan un camino, sé un hombre que abre caminos. El camino que te corresponde recorrer no está trazado, porque nadie lo recorrió jamás. Los caminos más difíciles suelen ser los que llevan a los lugares más hermosos. Hay hombres que caminan para llegar. Hay hombres que caminan para huir. ¿Para qué caminas tú? No fuerces a nadie a seguir tu camino y colabora de manera que cada uno abra el suyo. Cuando no se tiene una meta, todo camino es inútil y tedioso. Cuando quieres seriamente alcanzar una meta terminas abriéndote camino hasta alcanzarla.

El salmo 1º, después de describir el camino del malvado y del justo, concluye así: “El Señor protege el camino de los justos, pero el camino de los impíos acaba mal”. Cuando Jesús dijo: “Yo soy el camino”, quiso decir que venía a enseñarnos cómo organizar la propia vida para llegar a la felicidad eterna que nos ofrece Dios. Que la reflexión de esta mañana te sea provechosa.


* Enviado por el P. Natalio

ORACIÓN A SAN JOSÉ

MEDITACIÓN DE HOY MIÉRCOLES SANTO 8 DE ABRIL DE 2020


MIÉRCOLES SANTO (8 de abril)



Jesús se queda en Betania. Simón, el leproso que había sido curado por Jesús, invita al Señor a comer en su casa, por lo agradecido que le estaba. Mientras están comiendo, entra en la casa una mujer del pueblo llamada María; rompe un frasco de perfume carísimo y lo echa a los pies del Señor. Los besa y los seca con sus cabellos. A Jesús le gustó ese detalle de cariño.

Es entonces cuando Judas busca a los jefes del pueblo judío y les dice: "¿Qué me dais si os lo entrego?". Ellos se alegraron y prometieron darle dinero.

¿Eres agradecido como Simón por las veces que a ti también te he curado de tus pecados? Cada vez, después de confesarte, dale gracias por haberte perdonado.

A Jesús le gustará que hoy tengas algún detalle de cariño con Él, como María. Piensa ahora uno concreto y regálaselo ya.

EL PAPA FRANCISCO REZA POR LA CONVERSIÓN DE LOS USUREROS QUE HACEN NEGOCIOS CON EL CORONAVIRUS


El Papa reza por la conversión de los usureros que hacen negocio con el coronavirus
Redacción ACI Prensa





El Papa Francisco ofreció la Misa este Miércoles Santo 8 de abril en la Casa Santa Marta por la conversión de usureros y mafiosos que se aprovechan de la situación de emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus COVID 19 para hacer negocio a costa de los necesitados.

“Rezamos hoy por la gente que en este tiempo de pandemia hace comercio con los necesitados, se aprovechan de las necesidades de los demás y los venden: los mafiosos, los usureros y otros muchos. Que el Señor toque sus corazones y los convierta”, dijo el Pontífice.


La emergencia sanitaria ocasionada por la pandemia ha provocado el desabastecimiento de muchos productos sanitarios como mascarillas, guantes de látex, respiradores, gafas protectoras y otros productos necesarios para evitar contagios y para ofrecer tratamiento a los enfermos.

Muchos países, ante la imposibilidad de acceder de forma inmediata a esos productos, han intentado adquirirlos mediante intermediarios que trabajan en el mercado internacional y se han dado situaciones en que, después de pagar el material, este estaba defectuoso o nunca llegaba a enviarse.

En su homilía, el Papa Francisco denunció a aquellos que “venden a las personas”. Hoy “hay ‘Judas’ que venden a los hermanos y a las hermanas, explotándolos en el trabajo, no hablando con justicia, no reconociendo los deberes”.

LECTURAS BÍBLICAS DE HOY MIÉRCOLES 8 DE ABRIL DE 2020, MIÉRCOLES SANTO


Lecturas de hoy Miercoles Santo
Hoy, miércoles, 8 de abril de 2020



Primera lectura
Lectura del libro de IsaIas (50,4-9a):

Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados. El Señor me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me apaleaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no me tapé el rostro ante ultrajes ni salivazos. El Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado. Tengo cerca a mi defensor, ¿quién pleiteará contra mí? Comparezcamos juntos. ¿Quién tiene algo contra mí? Que se me acerque. Mirad, el Señor me ayuda, ¿quién me condenará?

Palabra de Dios

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Salmo
Sal 68,8-10.21-22.31.33-34

R/. Señor, que me escuche tu gran bondad el día de tu favor

Por ti he aguantado afrentas,
la vergüenza cubrió mi rostro.
Soy un extraño para mis hermanos,
un extranjero para los hijos de mi madre;
porque me devora el celo de tu templo,
y las afrentas con que te afrentan caen sobre mí. R/.

La afrenta me destroza el corazón, y desfallezco.
Espero compasión, y no la hay;
consoladores, y no los encuentro.
En mi comida me echaron hiel,
para mi sed me dieron vinagre. R/.

Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias.
Miradlo, los humildes, y alegraos,
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos. R/.

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Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio segun san Mateo (26,14-25):

En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, a los sumos sacerdotes y les propuso: «¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?»
Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.
El primer día de los Ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?»
Él contestó: «ld a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: "El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos."»
Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce.
Mientras comían dijo: «Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.»
Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro: «¿Soy yo acaso, Señor?»
Él respondió: «El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él; pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del hombre!; más le valdría no haber nacido.»
Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: «¿Soy yo acaso, Maestro?»
Él respondió: «Tú lo has dicho.»

Palabra del Señor

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Comentario al Evangelio de hoy miércoles, 8 de abril de 2020
Rosa Ruiz, Misionera Claretiana


Queridos amigos y amigas:

El lunes Isaías nos invitaba a mirar (al Siervo). El martes a poner atención (atención, amor, cuidado, enfoque, fuerzas…). Hoy nos recuerda la importancia de escuchar y hablar: “para saber decir al abatido una palabra de aliento…, el Señor me abrió el oído para que escuche”. Me gusta pensar que es una manera de irnos “empapando” de lo que vivimos esta Semana. Sin dejar nada nuestro fuera, con todos los sentidos. Insistentemente. ¿Quizá porque nos cuesta entrar en la Pasión? Creo que sí. Ya sea la Pasión de Cristo, la de otros hermanos o la nuestra.

Dice Isaías que si dejamos que el Señor nos “espabile el oído cada mañana”, además de tener palabras de consuelo con quien lo necesite, reuniremos la fuerza suficiente para no echarnos atrás. Cada uno sabrá cuál es su “atrás” en este momento: ¿mantener la calma en una situación donde me están tratando injustamente?, ¿continuar con un proyecto que me aterra aún sintiendo que es mi lugar y mi momento y que Dios también lo quiere?, ¿tomar la iniciativa entre los más cercanos de casa para poner algo de alegría, esperanza, cariño mutuo... en lugar de quedarme en el sofá con “mis cosas”?

Quizá también me conmueve esta insistencia litúrgica en proponernos ayer y hoy prácticamente la misma escena, desde otra perspectiva: ayer Juan, hoy Mateo. Pero la historia es la misma: la traición, la ruptura.

Traición suena desgarrador. Me es más fácil decir que algo se rompe: la amistad, la esperanza, la honestidad, la justicia, el amor… Algo se te rompe por dentro cuando traicionas porque en el fondo siempre TE traicionas a ti un poco, ¿no?

¿De verdad crees que Judas entregó a Jesús por 30 monedas? No lo creo. Suena a excusa. ¿Por dinero? No lo creo. Cuando rompemos con algo que nos ha dado la vida, que nos ha regalado un proyecto y una ilusión y un horizonte… tiene que ser por algo mucho más profundo. Algo mucho más decisivo que el dinero se nos ha roto por dentro.

Y lo peor no es eso. Lo peor es no ser capaz de parar cuando la tristeza o la desazón interior nos avisan de que nos hemos equivocado. ¿Te imaginas que Judas hubiera cambiado ese “¿seré yo acaso, Maestro?” por un “perdóname, Maestro, y ayúdame, que no sé qué me ha pasado”…?

Siempre estamos a tiempo…

Vuestra hermana en la fe,

Rosa Ruiz, Misionera Claretiana
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