domingo, 23 de marzo de 2025

SANTORAL DE HOY DOMINGO 23 DE MARZO DE 2025

 

Otón Frangipane, SantoOtón Frangipane, Santo
Eremita, 23 de marzo
Pedro de Gubbio, BeatoPedro de Gubbio, Beato
Sacerdote, 23 de marzo
Benito de Campania, SantoBenito de Campania, Santo
Monje Ermitaño, 23 de marzo
Pedro Higgins, BeatoPedro Higgins, Beato
Presbítero y Martir, 23 de marzo
Anunciata Cocchetti, BeataAnunciata Cocchetti, Beata
Virgen, 23 de marzo
Metodio Domingo Trcka, BeatoMetodio Domingo Trcka, Beato
Mártir Redentorista, 23 de marzo
Álvaro del Portillo, BeatoÁlvaro del Portillo, Beato
Obispo, 23 de marzo
Toribio de Mogrovejo, SantoToribio de Mogrovejo, Santo
Obispo, 23 de marzo
José Oriol, SantoJosé Oriol, Santo
Presbítero, 23 de marso

HOY ES LA FIESTA DE SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO, PATRONO Y MODELO DE LOS OBISPOS DE AMÉRICA - 23 MARZO

 



 Hoy es la fiesta de Santo Toribio de Mogrovejo, patrono y modelo de los obispos de América

 ACI Prensa

23 de marzo de 2025



Cada 23 de marzo la Iglesia celebra de manera universal la fiesta de Santo Toribio de Mogrovejo (1538-1606), segundo arzobispo de Lima y patrono del Episcopado Latinoamericano.

Santo Toribio es figura prominente en la historia de la evangelización de los pueblos americanos. Se le reconoce haber sido uno de los más grandes defensores de los indefensos y explotados en los tiempos del virreinato del Perú. Como autoridad eclesiástica, trabajó incansablemente por ver a la Iglesia peruana organizada y unida, realizó extensos viajes pastorales y convocó a varios concilios locales, los que fueron decisivos para la propagación del Evangelio en el Nuevo Mundo.

Excepcionalmente, en el Perú, su festividad se celebra el 27 de abril (Vetus Ordo), día de la traslación de sus reliquias desde Zaña (Lambayeque) hasta la Ciudad de los Reyes (Lima), donde sus restos permanecen en su capilla dentro de la basílica catedral.

Patronazgos: Iglesia, educación, viajes, naturaleza y aventuras

Toribio Alfonso de Mogrovejo y Robledo es además patrono de la Arquidiócesis de Lima (Perú) y del municipio de Mayorga (España); de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo (Lambayeque, Perú), así como de la Hermandad que lleva su nombre (Rímac, Lima, Perú) y de la Pastoral Misionera de la Parroquia de la Santa Cruz (Provincia de Chaco, Argentina).

Por último, Santo Toribio es el patrono del escultismo, es decir, de los movimientos u organizaciones de niños y jóvenes exploradores (scouting), debido a su espíritu pastoral que lo llevó a recorrer largas distancias y duros territorios con el deseo de estar en contacto directo con los fieles de su vasta jurisdicción. Es muy probable, al mismo tiempo, que Santo Toribio profesara un particular amor por la naturaleza.


A los pies de la Cruz

Toribio Alfonso de Mogrovejo nació en Mayorga, Castilla (España), en 1538. Estudió derecho y fue profesor en la Universidad de Salamanca. Siendo laico recibió el encargo del rey Felipe II para presidir la inquisición de Granada, en calidad de juez principal.

Años más tarde, el rey, impresionado por la virtud y humanidad de Toribio, le propuso al Papa Gregorio XIII que lo nombre arzobispo de Lima. En esos momentos, quien asumía dicha sede se hacía responsable de una vasta jurisdicción, la que comprendía la mayor parte de la Sudamérica hispana de entonces.

Aunque inicialmente el santo se resistió a aceptar tamaña tarea -no estaba ni siquiera ordenado-, terminó asintiendo. Acto seguido, el Papa le otorgó la dispensa pontificia para recibir las órdenes menores y mayores en el más corto plazo. Toribio sería consagrado obispo en 1580.


La Iglesia, madre que vela por sus hijos

El cambio que Dios iba obrando en la vida de Toribio fue muy fuerte: era consciente tanto de la grandeza de la misión que le esperaba, como de la pequeñez de sus fuerzas. Sabía que sin Dios no podría cumplir con tan magno encargo.

Aquel descubrimiento espiritual lo impulsó a confiarle todo al Señor y a ponerse en sus manos amorosas. Partió rumbo a América con el corazón ardiendo de entusiasmo, pensando en compartir el tesoro que de Dios había recibido.

Al llegar al Perú, empezó a trabajar de inmediato en la restauración de la disciplina y el ordenamiento eclesiástico. En ese propósito, debido a su investidura episcopal, tuvo que enfrentar en varias ocasiones a conquistadores y miembros del clero limeño comprometidos -por acción u omisión- en injusticias o abusos contra los indígenas y los esclavos negros.

Su firme posición en pro de la justicia lo hizo blanco de muchas hostilidades, provenientes tanto del poder civil como eclesial. Para bien, ninguna pasó de ser una calumnia o un rumor malintencionado que llegó a ser aclarado. Así, el santo pudo persistir en la defensa de los desprotegidos a la voz de “a quien siempre se debe tener contento es a Cristo y no al Virrey” (Santo Toribio de Mogrovejo).


Que Cristo llegue hasta el último rincón

En los 27 años en los que estuvo al frente de la Iglesia de Lima (del 16 de mayo de 1579 al 23 de marzo de 1606), Santo Toribio mandó edificar iglesias, conventos y hospitales; fundó el primer seminario diocesano de América Latina en Lima, institución que hoy lleva su nombre.

Viajó por casi todo el territorio del virreinato del Perú, visitando ciudades, pueblos y caseríos, a pie o montado a caballo; casi siempre lo hizo solo, exponiéndose a enfermedades y peligros.

Su corazón de pastor auténtico y comprometido lo llevó a estudiar las lenguas y dialectos locales (principalmente quechua y aymara). El arzobispo quería estar de esta manera más cerca de los fieles originarios de América, aprender su cultura y anunciarles a Cristo con eficacia. Esta disposición favoreció muchísimo el incremento de las conversiones. Apoyó la creación de la escuela de lenguas nativas como parte de la Universidad de San Marcos, la primera universidad fundada en América.

Convocó tres concilios o sínodos provinciales y ordenó la publicación del catecismo en lenguas quechua y aymara. Celebró trece sínodos diocesanos que contribuyeron a difundir e implementar el Concilio de Trento en América, así como a mantener la independencia de la Iglesia del poder civil.

A los 68 años, el santo arzobispo cayó enfermo y murió el día de Jueves Santo, 23 de marzo de 1606. Siglos después, en 1983, el Papa San Juan Pablo II lo declararía Patrono del Episcopado Latinoamericano.


“Perú, tierra ensantada” (Papa Francisco)

Santo Toribio coincidió en tiempo y lugar con grandes santos (entre la segunda mitad del s. XVI y principios del s. XVII): Santa Rosa de Lima, San Martín de Porres, San Juan Macías y San Francisco Solano -los dos últimos, igual que él, nacidos en España-. A todos ellos los trató y conoció; e incluso, como fue en el caso de San Francisco Solano, lo unió cierta amistad. Nota aparte, de gran simbolismo, fue el hecho de que Santo Toribio de Mogrovejo confirmase a Santa Rosa de Lima, patrona de América y Filipinas.

Detalles como estos nos remiten a un contexto social en el que Cristo ocupaba el lugar central, un mundo que produjo el primer brote de santidad en América. Aquella fue una época en la que en Lima, la Ciudad de los Reyes, se respiraba un aire de fervor, mística y deseo de santidad. Por eso, es importante volver y conocer esta etapa de la historia de la Iglesia y apreciar cómo se constituyeron las raíces de la Evangelización de América. Esto debe ser inspiración para un continente que sufre distintas formas de pobreza y miseria, así como el embate de las ideologías. América debe volver a florecer.

¡Santo Toribio de Mogrovejo, ruega por nuestra América! ¡Intercede por los obispos del Continente americano!

EL PAPA FRANCISCO REAPARECE EN PÚBLICO TRAS CASI 40 DÍAS HOSPITALIZADO Y REGRESA AL VATICANO TRAS RECIBIR EL ALTA MÉDICA



El Papa reaparece en público tras casi 40 días hospitalizado y regresa al Vaticano tras recibir el alta médica 

Crédito: Daniel Ibañez/ EWTN News



Tras casi 40 días ingresado en el hospital Gemelli, el Papa Francisco ha recibido el alta médica este domingo. Antes de regresar a la Casa Santa Marta, su residencia en el Vaticano, el Pontífice se ha asomado a un balcón del centro sanitario desde el que ha saludado a los fieles y ha impartido la bendición apostólica.


No estaba previsto que pronunciase unas palabras, pues aún sufre las secuelas de la enfermedad, pero el Pontífice ha sacado fuerzas para hablar unos segundos. Con la voz frágil se ha dirigido a una de las mujeres que se habían reunido en el patio del hospital para mostrarle su cercanía.

“¡Esta señora con las flores amarillas, qué brava!”, comentó.

A pesar de haber recibido el alta médica, el Santo Padre no podrá retomar enseguida el alto ritmo de trabajo que seguía antes de ser hospitalizado. La convalecencia proseguirá en el Vaticano durante al menos dos meses, en los cuales los médicos han desaconsejado visitas con grandes grupos que puedan comprometer nuevamente su estado de salud. Además, deberá seguir con la terapia farmacológica, junto con los ejercicios de fisioterapia y rehabilitación motora que ya realizaba antes.





El Papa Francisco le deja un ramo de flores a la Virgen en la basílica de Santa María la Mayor

Por: Victoria Cardiel -  Crédito: Vatican Media



Poco antes de regresar al Vaticano, tras recibir el alta médica, el Papa Francisco ha querido dirigirse a la basílica de Santa María Mayor de Roma, como acostumbra hacer antes y después de cada viaje apostólico, para rezar unos ante el icono de la Virgen, la Salus Populi Romani.


El Santo Padre tiene especial devoción por esta imagen que, según la tradición, llegó a Roma en el año 590 durante el pontificado de Gregorio I y fue venerada por los primeros cristianos.


El Papa entregó al arcipreste coadjutor de la Basílica Papal de Santa María la Mayor, el Cardenal Rolandas Makrickas, un ramo de flores para que lo colocase en el altar.


El Papa Francisco ya está en su residencia en el Vaticano tras recibir el alta médica

Por: Victoria Cardiel



El Papa Francisco ya está de regreso en Casa Santa Marta, su residencia en el Vaticano tras recibir este domingo el alta médica, donde proseguirá con la convalecencia durante al menos dos meses.


En ese tiempo de recuperación, los médicos le han prescrito reposo, por lo que no podrá retomar su agenda a plena rendimiento. Además tiene que continuar con la terapia farmacológica y con los ejercicios tanto de fisioterapia motora como respiratoria.


Esta mañana, antes de asomarse al balcón de la quinta planta del hospital Gemelli para saludar e impartir la bendición a los fieles, el Papa Francisco saludó brevemente al personal sanitario. Según informó la Oficina de prensa del Vaticano, el Santo Padre agradeció el trato médico y los cuidados que le han brindado durante estos 37 días hospitalizado.


Entre las personas a las que ha saludado estaban: la rectora de la Università Cattolica del Sacro Cuore, profesora Elena Beccalli; el presidente de la Fondazione Policlinico Universitario Agostino Gemelli IRCCS, doctor Daniele Franco; el decano de la Facultad de Medicina y Cirugía de la Università Cattolica, profesor Antonio Gasbarrini; el vicepresidente de la Fondazione Policlinico Gemelli, doctor Giuseppe Fioroni; el director general de la Fondazione Policlinico A. Gemelli IRCCS, Profesor Marco Elefanti; el Asistente Eclesiástico General de la Universidad Católica, Monseñor Claudio Giuliodori; el director del Departamento de Ciencias Médico-Quirúrgicas del Policlínico, Sergio Alfieri, y el Director Médico de la Fundación Policlínico Gemelli, Andrea Cambieri.

FELIZ DOMINGO!!!!

 





domingo, 16 de marzo de 2025

SANTORAL DE HOY DOMINGO 16 DE MARZO DE 2025

 

José Gabriel del Rosario Brochero, SantoJosé Gabriel del Rosario Brochero, Santo
Fiesta Litúrgica, 16 de marzo
Julián de Anazarbo, SantoJulián de Anazarbo, Santo
Mártir, 16 de marzo
Eusebia de Hamay, SantaEusebia de Hamay, Santa
Abadesa, 16 de marzo
Juan de Brébeuf, SantoJuan de Brébeuf, Santo
Sacerdote y Mártir, 16 de marzo
Heriberto de Colonia, SantoHeriberto de Colonia, Santo
Obispo, 16 de marzo
Benedicta de Asís, BeataBenedicta de Asís, Beata
Abadesa, 16 de marzo

NO HAY FAMILIA PERFECTA...

 





 


La perfección no une a la familia, el amor sí. ¡Y eso lo cambia todo!

CUARESMA ES...










 

JESÚS SUBIÓ AL MONTE A ORAR - MEDITACIÓN DEL EVANGELIO DE HOY DOMINGO 16 DE MARZO DE 2025

 



 «Jesús subió al monte a orar»

Rev. D. Jaume GONZÁLEZ i Padrós

(Barcelona, España)




Hoy, segundo domingo de Cuaresma, la liturgia de la palabra nos trae invariablemente el episodio evangélico de la Transfiguración del Señor. Este año con los matices propios de san Lucas.


El tercer evangelista es quien subraya más intensamente a Jesús orante, el Hijo que está permanentemente unido al Padre a través de la oración personal, a veces íntima, escondida, a veces en presencia de sus discípulos, llena de la alegría del Espíritu Santo.


Fijémonos, pues, que Lucas es el único de los sinópticos que comienza la narración de este relato así: «Jesús (...) subió al monte a orar» (Lc 9,28), y, por tanto, también es el que especifica que la transfiguración del Maestro se produjo «mientras oraba» (Lc 9,29). No es éste un hecho secundario.


La oración es presentada como el contexto idóneo, natural, para la visión de la gloria de Cristo: cuando Pedro, Juan y Santiago se despertaron, «vieron su gloria» (Lc 9,32). Pero no solamente la de Él, sino también la gloria que ya Dios manifestó en la Ley y los Profetas; éstos —dice el evangelista— «aparecían en gloria» (Lc 9,31). Efectivamente, también ellos encuentran el propio esplendor cuando el Hijo habla al Padre en el amor del Espíritu. Así, en el corazón de la Trinidad, la Pascua de Jesús, «su partida, que iba a cumplir en Jerusalén» (Lc 9,31) es el signo que manifiesta el designio de Dios desde siempre, llevado a término en el seno de la historia de Israel, hasta el cumplimiento definitivo, en la plenitud de los tiempos, en la muerte y la resurrección de Jesús, el Hijo encarnado.


Nos viene bien recordar, en esta Cuaresma y siempre, que solamente si dejamos aflorar el Espíritu de piedad en nuestra vida, estableciendo con el Señor una relación familiar, inseparable, podremos gozar de la contemplación de su gloria. Es urgente dejarnos impresionar por la visión del rostro del Transfigurado. A nuestra vivencia cristiana quizá le sobran palabras y le falta estupor, aquel que hizo de Pedro y de sus compañeros testigos auténticos de Cristo viviente.

EL EVANGELIO DE HOY DOMINGO 16 DE MARZO DE 2025



Domingo 2 (C) de Cuaresma

Domingo 16 de marzo de 2025



1ª Lectura (Gén 15,5-12.17-18): En aquellos días, Dios sacó afuera a Abrán y le dijo: «Mira al cielo; cuenta las estrellas, si puedes». Y añadió: «Así será tu descendencia». Abrán creyó al Señor, y se le contó en su haber. El Señor le dijo: «Yo soy el Señor, que te sacó de Ur de los Caldeos, para darte en posesión esta tierra». Él replicó: «Señor Dios, ¿cómo sabré yo que voy a poseerla?». Respondió el Señor: «Tráeme una ternera de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón».


Abrán los trajo y los cortó por el medio, colocando cada mitad frente a la otra, pero no descuartizó las aves. Los buitres bajaban a los cadáveres, y Abrán los espantaba. Cuando iba a ponerse el sol, un sueño profundo invadió a Abrán y un terror intenso y oscuro cayó sobre él. El sol se puso y vino la oscuridad; una humareda de horno y una antorcha ardiendo pasaban entre los miembros descuartizados. Aquel día el Señor hizo alianza con Abran en estos términos: «A tus descendientes les daré esta tierra, desde el río de Egipto al Gran Río».



Salmo responsorial: 26

R/. El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar?


Escúchame, Señor, que te llamo; ten piedad, respóndeme. Oigo en mí corazón: «Buscad mi rostro».


Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro. No rechaces con ira a tu siervo, que tú eres mi auxilio.


Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor.


2ª Lectura (Flp 3,17—4,1): Seguid mi ejemplo, hermanos, y fijaos en los que andan según el modelo que tenéis en nosotros. Porque, como os decía muchas veces, y ahora lo repito con lágrimas en los ojos, hay muchos que andan como enemigos de la cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas. Sólo aspiran a cosas terrenas. Nosotros, por el contrario, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo. Así, pues, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mi corona, manteneos así, en el Señor, queridos.

Versículo antes del Evangelio (Mc 9,7): En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre, que decía: «Éste es mi Hijo amado; escúchenlo».

Texto del Evangelio (Lc 9,28-36): En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar. Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante, y he aquí que conversaban con Él dos hombres, que eran Moisés y Elías; los cuales aparecían en gloria, y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén.

Pedro y sus compañeros estaban cargados de sueño, pero permanecían despiertos, y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con Él. Y sucedió que, al separarse ellos de Él, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías», sin saber lo que decía. Estaba diciendo estas cosas cuando se formó una nube y los cubrió con su sombra; y al entrar en la nube, se llenaron de temor. Y vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle». Y cuando la voz hubo sonado, se encontró Jesús solo. Ellos callaron y, por aquellos días, no dijeron a nadie nada de lo que habían visto. 


Necesitados de un encuentro íntimo con Jesús, nos ponemos en oración, nos adentramos en nuestro desierto esperando el momento de su revelación y como premio a la perseverancia o como el culmen de su misericordia, el encuentro se da. A veces veremos la luz, otras sentiremos el susurro del Señor, otras nada, pero eso solo nos dice que hay que seguir caminando.


Cuando por su misericordia, Dios Padre nos permite percibir algo en la oración, nosotros, deseosos de eternizar ese momento de gloria, queremos construir nuestra tienda en el lugar, aparcarnos a sus pies y seguir contemplando su luz, pero son solo destellos que Dios nos regala, muestras de lo que espera a los peregrinos que en cada paso ponen su esperanza. Como el agua que se escurre entre las manos, no podemos retener esos momentos, es necesario avanzar.


La oración nos pone a un paso del cielo, sigamos caminando.

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