Los Santos de hoy lunes 3 de junio de 2013 |
Monje y Mártir, 3 de junio |
Mártires, Junio 3 |
Monje, Junio 3 |
Reina de Francia, Junio 3 |
Religioso, Junio 3 |
Franciscano, Junio 3 |
Laico Franciscano, Junio 3 |
Abad, Junio 3 |
Los Santos de hoy lunes 3 de junio de 2013 |
Monje y Mártir, 3 de junio |
Mártires, Junio 3 |
Monje, Junio 3 |
Reina de Francia, Junio 3 |
Religioso, Junio 3 |
Franciscano, Junio 3 |
Laico Franciscano, Junio 3 |
Abad, Junio 3 |
Autor: P. Ángel Amo. | Fuente: Catholic.net Carlos Luanga y compañeros, Santos | |
Mártires, Junio 3 | |
Mártires en UgandaLos comienzos, en realidad, habían sido buenos. El rey Mutesa al principio había acogido bien, en 1879, a los Padres Blancos de Lavigérie, que después tuvieron que retirarse por las intrigas de algunos jefes. Después, en 1885, fueron llamados nuevamente por Mwanga, y encontraron cristianos comprometidos que ocupaban cargos de responsabilidad. El “katikiro”, una especie de canciller, había tramado una conjuración contra el rey, pero fue descubierto por los cristianos. Entonces este se alió con los notables y brujos, y esta alianza fue fatal para los cristianos. José Mukasa Balikuddembe, consejero del rey, fue decapitado el 15 de noviembre de 1885; en mayo de 1886 fueron muertos Dionisio Sbuggwawo, Ponciano Ngondwe, Andrés Kaggwa, Atanasio Bazzekuketta, Gonzaga Gonga, Matías Kalemba, Noé Mwaggali. |
Autor: D.E.C
¿Que significa tu nombre? |
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Los nombres mas usuales, su significado y su fecha de celebración. | |
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Los Santos de hoy domingo 2 de junio de 2013 |
Patriarca de Constantinopla, 2 de junio |
Mártires, Junio 2 |
Obispo y Mártir, Junio 2 |
LXXV Papa, Junio 2 |
Patrono de Trani, Junio 2 |
Mártir, Junio 2 |
Autor: P. Ángel Amo | Fuente: Catholic.net Marcelino y Pedro, Santos | |
Mártires, Junio 2 | |
MártiresEl “percussor” refirió que él había dispuesto la decapitación de los dos en un bosque apartado para que no quedara de ellos ni el recuerdo: incluso los dos tuvieron que limpiar el lugar que se iba a manchar con su sangre. Los últimos tres versos, de los nueve que componen el poema 23 del Papa Dámaso, informan que los “santísimos miembros” de los mártires permanecieron ocultos durante algún tiempo en una “cándida gruta”, hasta cuando la piadosa matrona Lucila llevada por la devoción, les dio digna sepultura. El martirio se había llevado a cabo en donde hay se encuentra Torpignattara, a tres millas de la antigua vía Labicana, la actual Casilina. Constantino edificó ahí una basílica, cerca de donde reposaban los restos de su madre santa Helena, antes de que el emperador los hiciera llevar a Constantinopla. Más tarde fue violada por los Godos, y entonces el Papa Virgilio la hizo restaurar e introdujo los nombres de los santos Marcelino y Pedro en el canon romano de la Misa, garantizando así el recuerdo y la devoción por parte de Los fieles. En Roma hay una basílica dedicada a los santos Marcelino y Pedro, edificada en 1751 sobre una base que parece se remonta a la mitad del siglo IV y en donde parece que se encontraba la casa de uno de los santos. Una Pasión del siglo VI habla de la vida del presbítero Marcelino y del exorcista Pedro, aunque tiene mucho de leyenda. Dicha Pasión cuenta que Pedro y Marcelino fueron encerrados en una prisión bajo la vigilancia de un tal Artemio, cuya hija Paulina estaba endemoniada. Pedro, exorcista, le aseguró a Artemio que, si él y su esposa Cándida se convertían, Paulina quedaría inmediatamente curada. Después de algunas perplejidades, la familia se convirtió y poco después dio testimonio de su fe con el martirio: Artemio fue decapitado, y Cándida y Paulina fueron ahogadas debajo de un montón de piedras. |
Los Santos de hoy sábado 1 de junio de 2013 |
Mártir, Junio 1 |
Presbítero y Fundador, Junio 1 |
Terciario Franciscano, Junio 1 |
Obispo y Fundador, 1 de junio |
Mártir en Japón, Junio 1 |
Abad, Junio 1 |
Laico, 1 de junio |
Autor: P. Ángel Amo. | Fuente: Catholic.net Justino, Santo | |
Mártir, Junio 1 | |
MártirEtimológicamente: Justino = Aquel que obra con justicia, es de origen latino. El mismo cuenta que, insatisfecho de las respuestas que le daban las diversas filosofías, se retiró a un lugar desierto, a orillas del mar, a meditar, y que un anciano al que le había confiado su desilusión le contestó que ninguna filosofía podía satisfacer al espíritu humano, porque la razón es incapaz por sí sola de garantizar la plena posesión de la verdad sin una ayuda divina. Así fue como Justino descubrió el cristianismo a los treinta años; se convirtió en convencido predicador y, para proclamar al mundo este feliz descubrimiento, escribió sus dos Apologías. La primera se la dedicó en el año 150 al emperador Antonino Pío y al hijo Marco Aurelio, y también al Senado y al pueblo romano. Escribió otras obras, por lo menos unas ocho. Entre ellas la más importante es la titulada Diálogo con Trifón, y se la recuerda porque abre el camino a la polémica antijudaica en la literatura cristiana. Pero las dos Apologías siguen siendo el documento más importante, pues gracias a estos escritos sabemos cómo se explicaba el cristianismo en ese tiempo y cómo se celebraban los ritos litúrgicos, sobre todo la administración del bautismo y la celebración de la Eucaristía. Aquí no se encuentran argumentos filosóficos, sino testimonios conmovedores de vida en la primitiva comunidad cristiana, de la que Justino está feliz de pertenecer: “Yo, uno de ellos...”. Semejante afirmación podía costarle la vida. Y, en efecto, Justino pagó con la vida su pertenencia a la Iglesia. Había ido a Roma, y allí fue denunciado por Crescencio, un filósofo con quien Justino había disputado mucho tiempo. El magistrado que lo juzgó, Rústico, también era un filósofo estoico, amigo y confidente de Marco Aurelio. Pero para el magistrado, Justino no era más que un cristiano, igual a sus compañeros, todos condenados a la decapitación por su fe en Cristo. Todavía hoy se conservan actas auténticas del martirio de Justino. |