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domingo, 14 de julio de 2019

HAZ TÚ LO MISMO - REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY DOMINGO 14 DE JULIO 2019


“Haz tú lo mismo”



Las historias de buenos samaritanos nos tocan el corazón. Hacen tanto impacto que las recordemos por mucho tiempo. Hace veinte años un periódico reportó de un mecánico negro ayudando a un extranjero blanco pasando por su ciudad. Se rompió el coche del hombre blanco a las diez de la noche. Mientras el hombre llamaba ayuda, una chica lo escuchó contando su problema. Ella le dijo que su papá, un mecánico, pudiera podría ayudarle. Cuando llegó el padre de la muchacha, vio el coche roto y dijo que el problema era una correa  desgastada. Lo llevó a remolque a su taller y el próximo día lo arregló. Pidió del hombre sólo el costo del repuesto.

La parábola del Buen Samaritano nos interroga si tenemos un concepto suficientemente amplio del prójimo. ¿Lo consideramos sólo a la persona que vive en nuestra par? ¿Podemos incluir como prójimos a personas de diferentes razas, religiones, y lenguajes? Nos reta cuando queremos pasar por alto a una persona postrada en la calle porque es sucia. Nos molesta la conciencia cuando vemos a una persona en peligro y nos decimos que no queremos enredarnos en los asuntos de los demás. Afortunadamente hoy en día no tenemos que arriesgar nada para darles socorro. Sólo tenemos que marcar 911 en nuestro celular.

La parábola del Buen Samaritano no se ha entendido siempre como exigencia de ayudar al otro en necesidad. Los Padres de la Iglesia solían darle una interpretación simbólica. San Agustín predicó que cada persona y acción de la historia podían ser entendidas como un aspecto de la historia de la salvación. Para él, el que desciende de Jerusalén a Jericó es Adán, el primer hombre y representante de todos. Los ladrones son el diablo y los ángeles malos que roban al hombre de la inmortalidad por persuadirle a pecar. El sacerdote y el levita son la Ley y los profetas del Antiguo Testamento. Ellas no podían ayudar al herido supuestamente por razones religiosas. El samaritano es Jesucristo que salva al hombre de la muerte eterna. Le encomienda a la Iglesia, el mesón, hasta que vuelva con la resurrección de la muerte al final de los tiempos.

Cuando escuchemos interpretaciones simbólicas, queremos saber si tienen razón. ¿Por la parábola del Buen Samaritano Jesús realmente quiere enseñar sobre la salvación del hombre del pecado? Seguramente, no. Por el contexto de la historia se puede decir que la parábola tiene otro objetivo. No estamos diciendo que la interpretación es falsa. Meramente queremos decir que no conforma a la intención de Jesús en esa situación.

El doctor de la ley quiere “poner (a Jesús) a prueba”. En otras palabras quiere desacreditar a Jesús. Le pregunta sobre lo que debe hacer para conseguir la vida eterna. Pero Jesús no cae en su trampa. En lugar de contestar directamente la pregunta, le pregunta al doctor sobre la ley. Entonces, viendo que Jesús ha ganado la ventaja, el doctor de la ley trata de justificar su posición. Le pregunta a Jesús sobre el prójimo. ¿Es el prójimo un vecino, un paisano, o tal vez otra persona judía? Jesús sorprende a todos con la parábola. El prójimo no tiene nada que ver con cercanía sino con la compasión. Según Jesús el prójimo es el que tiene compasión a los demás.

Jesús nos está retando a todos nosotros a ser prójimos a la persona que se encuentra en necesidad. Como Moisés enseña en la primera lectura, esta regla no es difícil entender. Pero no es siempre fácil llevarla a cabo. Para hacer esto tenemos que pedir la gracia del Señor. Le pedimos que nos abra los ojos para ver al necesitado. Le pedimos aún más que nos abra el corazón para socorrerlo.


Padre Carmelo Mele O. P.

COMENTARIO DEL EVANGELIO DE HOY DOMINGO 14 DE JULIO DE 2019


Comentario al Evangelio de hoy domingo, 14 de julio de 2019
 Fernando Torres cmf


El buen samaritano

      Ha pasado ya al acervo de nuestro idioma. No sabemos siquiera si existió el “samaritano” de la parábola. Pero hoy se llama “buen samaritano” a cualquier persona de buen corazón que ayuda a sus hermanos sin pedir nada a cambio. No hay mejor cosa que encontrarse un buen samaritano cuando uno anda por los caminos de la vida perdido, sin rumbo y quizá herido y vapuleado. Hasta es posible que nos sorprenda su generosidad sin límite, el cariño gratuito que recibimos, tan acostumbrados como estamos a pagar por todo lo que recibimos. 

      Pero la parábola de Jesús va más allá. Porque el samaritano no es sólo uno que se paró a atender a aquel hombre abandonado y herido a la vera del camino. En su parábola, Jesús pone en relación al samaritano con otros personajes bien conocidos del pueblo judío: un sacerdote y un levita. Los dos son representantes de la religión oficial judía. Los dos ofician en el templo y son mediadores entre Dios y los hombres. Sacerdotes y levitas se supone que tienen un acceso a Dios del que carecen el resto de los creyentes –lo mismo que hoy muchos cristianos piensan todavía de sacerdotes y religiosos–. El samaritano, desde la perspectiva judía, pertenecía prácticamente al extremo opuesto de la escala religiosa. Era un pueblo que había mezclado la religión judía con otras creencias extrañas. Era traidor a la fe auténtica, un pueblo impuro. Los judíos trataban de evitar todo contacto con los samaritanos. El contacto con un samaritano hacía que el judío se volviese impuro. 

      Por eso, tiene mucho más peso el hecho de que Jesús contraponga en la parábola a los representantes oficiales de la religión, un sacerdote y un levita, con un samaritano, pecador e impuro. Y, lo que es peor, que sea precisamente el samaritano el que sale bien parado, el que se comporta como Dios quiere, el que es capaz de acercarse al prójimo desamparado y abandonado. Dicho de otra manera, el que se hace prójimo-próximo-cercano de su hermano necesitado. 

      En realidad, Jesús está replanteando nuestra relación con Dios. Mucho más importante que el culto oficial y litúrgico del templo, es la cercanía al hermano necesitado. Mucho más valioso que ofrecer sacrificios y oraciones, es adorar a Dios en el hermano o hermana que sufren por la razón que sea. Jesús no es sacerdote sino profeta. Jesús se aleja del templo y nos invita a vivir nuestra relación con Dios en el encuentro diario, habitual, a pie de calle, con nuestros hermanos y hermanas. Ahí es donde se juega nuestra relación con Dios. Sólo si somos capaces de amar así, podremos decir que amamos a Dios. Porque, como dice Juan, el que dice que ama a Dios y no ama a su hermano, es un mentiroso. Ni más ni menos. 



Para la reflexión

      El mandamiento de Dios está tan a nuestro alcance como lo están nuestros hermanos y hermanas. ¿Me acerco a ellos y me intereso de verdad por ellos? ¿Les acompaño en sus necesidades? ¿Soy capaz de escuchar? ¿Soy un “buen samaritano”?

LECTURAS BÍBLICAS DE HOY DOMINGO 14 DE JULIO DE 2019


Lecturas de hoy Domingo 15º del Tiempo Ordinario - Ciclo C
Hoy, domingo, 14 de julio de 2019


Primera lectura
Lectura del libro del Deuteronomio (30,10-14):

Moisés habló al pueblo, diciendo:
«Escucha la voz del Señor, tu Dios, observando sus preceptos y mandatos, lo que está escrito en el libro de esta ley, y vuelve al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma. Porque este precepto que yo te mando hoy no excede tus fuerzas, ni es inalcanzable. No está en el cielo, para poder decir:
“¿Quién de nosotros subirá al cielo y nos lo traerá y nos lo proclamará, para que lo cumplamos?”. Ni está más allá del mar, para poder decir: “¿Quién de nosotros cruzará el mar y nos lo traerá y nos lo proclamará, para que lo cumplamos?”.
El mandamiento está muy cerca de ti: en tu corazón y en tu boca, para que lo cumplas».

Palabra de Dios

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Salmo
Sal 68,14.17.30-31.33-34.36ab.37

R/. Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.


V/. Mi oración se dirige a ti,
Señor, el día de tu favor;
que me escuche tu gran bondad,
que tu fidelidad me ayude.
Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia;
por tu gran compasión, vuélvete hacia mi. R/.

V/. Yo soy un pobre malherido;
Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias. R/.

V/. Miradlo, los humildes, y alegraos;
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos. R/.

V/. Dios salvará a Sión,
reconstruirá las ciudades de Judá.
La estirpe de sus siervos la heredará,
los que aman su nombre vivirán en ella. R/.

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Salmo responsorial (opción 2)
Sal 18, 8. 9. 10. 11 (R/.: 9ab)

R/. Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. 

V/. La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye a los ignorantes. R/.

V/. Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R/.

V/. El temor del Señor es puro
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R/.

V/. Más preciosos que el oro,
más que el oro fino;
más dulces que la miel
de un panal que destila. R/.

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Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 
(1,15-20):

Cristo Jesús es imagen del Dios invisible,
primogénito de toda criatura;
porque en él fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres,
visibles e invisibles.
Tronos y Dominaciones,
Principados y Potestades;
todo fue creado por él y para él.
Él es anterior a todo,
y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.
Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud.
Y por él y para él
quiso reconciliar todas las cosas,
las del cielo y las de la tierra,
haciendo la paz por la sangre de su cruz.

Palabra de Dios
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Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (10,25-37):

En aquel tiempo, se levantó un maestro de la ley y preguntó a Jesús para ponerlo a prueba:
«Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?».
Él le dijo:
«¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?».
El respondió:
«“Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza” y con toda tu mente. Y “a tu prójimo como a ti mismo”».
Él le dijo:
«Has respondido correctamente. Haz esto y tendrás la vida».
Pero el maestro de la ley, queriendo justificarse, dijo a Jesús:
«¿Y quién es mi prójimo?».
Respondió Jesús diciendo:
«Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje llegó adonde estaba él y, al verlo, se compadeció, y acercándose, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y le dijo: “Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando vuelva”. ¿Cuál de estos tres te parece que ha sido prójimo del que cayó en manos de los bandidos?».
Él dijo:
«El que practicó la misericordia con él».
Jesús le dijo:
«Anda y haz tú lo mismo».

Palabra del Señor

7 DATOS QUE TAL VEZ NO SABÍAS DE SAN CAMILO DE LELIS


7 datos que tal vez no sabías de San Camilo de Lelis
Redacción ACI Prensa





En el marco de la fiesta de San Camilo de Lelis, que se celebra el domingo 14 de julio, presentamos siete datos que no sabías de este gran santo patrono de los enfermos.

1. Su nacimiento fue considerado un milagro 

Cuando la mamá de Camilo estaba embarazada soñó que su hijo encabezaba a un grupo en el que todos llevaban una cruz roja en el pecho. 

Camilo nació cuando su madre tenía cerca de 60 años de edad y este hecho fue considerado como un milagro.

2. Su padre fue mercenario 


Su padre era un mercenario militar al servicio de España y de Venecia. Se llevó a Camilo a las batallas cuando este tenía 18 años. En ese entorno, el joven se sintió atraído por las riquezas y los placeres. 

3. Inició sus estudios a los 32 años

Tras su conversión, Camilo ingresó a los 32 años al Colegio Romano de los jesuitas, donde progresó rápidamente en los estudios. Fue ordenado sacerdote el 26 de mayo de 1584 en la Basílica de San Juan de Letrán.

4. Conoció a San Felipe Neri

Se dice que con el acompañamiento de San Felipe Neri, Camilo trató de suavizar su carácter rudo. Con los franciscanos capuchinos aprendió la humildad y el amor al sacrificio; y con los jesuitas comprendió la fuerte exigencia de la vida espiritual.

5. Rezaba todos los días el Rosario

No solo rezaba el Rosario diariamente sino que animaba a que otros lo hicieran. Celebraba Misa todos los días, algo que no era usual en ese tiempo, y tenía una gran devoción por la Eucaristía.


6. Fue precursor de la Cruz Roja

Camilo fundó a la congregación de los Hermanos Ministros de los Enfermos y Mártires de la Caridad y los envió a los campos de batalla. 

Es así que 250 años antes del nacimiento de la Cruz Roja Internacional, la “cruz roja” de los hábitos de los hijos de San Camilo brilló en los campos de batalla como signo de fraternidad.

7. Profetizó su muerte

Camilo profetizó que moriría en Roma en la fiesta de San Buenaventura, el 14 de julio según el antiguo calendario litúrgico, y así sucedió en 1614. Su cuerpo fue embalsamado y su corazón fue colocado en un relicario.

HOY ES LA FIESTA DE SAN CAMILO DE LELIS, PATRONO DE ENFERMOS, 14 DE JULIO


Hoy es fiesta San Camilo de Lelis, patrono de enfermos y precursor de la Cruz Roja
Redacción ACI Prensa





Hoy 14 de julio es fiesta de San Camilo de Lelis, fundador de los Siervos de los enfermos y patrono de los profesionales de la salud y hospitales. Sus religiosos se convirtieron en los enfermeros de guerra antes de que existiese la Cruz Roja.

San Camilo nació en 1350 en Italia. Formó parte del  ejército veneciano para luchar contra los turcos, pero contrajo una enfermedad en la pierna por la que sufrió toda su vida. Más adelante  ingresó como paciente y criado en el hospital de San Giacomo en Roma, pero meses después lo despidieron por ser muy revoltoso. Es así que retornó como soldado contra los turcos.

Tenía el vicio del juego de azar y cierto día perdió todo lo que poseía, incluso la camisa que llevaba puesta. En la miseria, se puso a trabajar en la construcción de un convento capuchino en Manfredonia.


Al escuchar las prédicas, poco a poco su corazón fue cambiando hasta que se reconoció como un gran pecador y se encomendó a la misericordia de Dios. Ingresó a los capuchinos, pero no pudo profesar por la  enfermedad de su pierna. Retornó al hospital de San Giacomo y se dedicó al  cuidado  de los enfermos, llegando a ser un ejemplar superintendente del hospital.

Viendo la necesidad, fundó una asociación de personas que desearan consagrarse por caridad al cuidado de los enfermos. Luego del acompañamiento de San Felipe Neri, decidió recibir las órdenes sagradas.

San Camilo decidió independizarse del Hospital San Giacomo y con dos compañeros inició la congregación de los Siervos de los enfermos. Cada día asistían a los pacientes del Hospital del Espíritu Santo, cuidándolos como si se tratara del mismo Cristo y acercándolos a los sacramentos.

Con el tiempo, el servicio de la congregación se fue ampliando y se asumió la misión de atender a los prisioneros enfermos y a los convalecientes que vivieran en casas particulares. Desde aquel entonces San Camilo envió religiosos con las tropas para que atendieran a los que cayeran heridos.


Muchos religiosos murieron en este sacrificado servicio, incluso por la peste, pero San Camilo y sus hermanos continuaron heroicamente. Tiempo después, San Gregorio XIV conformó a la Congregación de San Camilo como orden religiosa.

El Santo de los enfermos siempre padeció por su pierna, que además se le había fracturado, y tenía dos llagas dolorosas en la planta del pie. Antes de morir sufría de náuseas y casi no podía comer, pero aun así se mantenía preocupado por los necesitados.

En 1607 renunció a la dirección de su orden y partió a la Casa del Padre el 14 de julio de 1614 con 64 años de edad. León XIII lo proclamó patrono de los enfermos junto con San Juan de Dios y Pío XI lo declaró patrono de los enfermos y sus asociaciones.

SANTORAL DE HOY DOMINGO 14 DE JULIO DE 2019

Vicente Madelgario, SantoVicente Madelgario, Santo
Monje, 14 de julio



Tuscana, SantaTuscana, Santa
Viuda, 14 de julio



Juan Wang Guixin, SantoJuan Wang Guixin, Santo
Mártir, 14 de julio



Hroznata, BeatoHroznata, Beato
Monje y Mártir, 14 de julio



Ricardo Langhorne, BeatoRicardo Langhorne, Beato
Mártir Laico, 14 de julio



Ghebre Miguel, BeatoGhebre Miguel, Beato
Presbítero y Mártir, 14 de julio



Gaspar de Bono, BeatoGaspar de Bono, Beato
Sacerdote, 14 de julio



Angelina de Marsciano, BeataAngelina de Marsciano, Beata
Fundadora, 14 de julio



Francisco Solano, SantoFrancisco Solano, Santo
Presbítero Franciscano, 14 de julio



Camilo de Lelis, SantoCamilo de Lelis, Santo
Memoria Litúrgica, 14 de julio