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jueves, 23 de agosto de 2018

PADRES DE SAN JUAN PABLO II ESTARÍAN EN CAMINO A LOS ALTARES?


¿Padres de San Juan Pablo II estarían en camino a los altares?
Redacción ACI Prensa
 Crédito: Dominio Público y Vatican News




Recientemente el Arzobispo de Cracovia (Polonia) y exsecretario personal de San Juan Pablo II, Cardenal Stanislaw Dziwisz, dijo que lleva en su corazón la posibilidad de comenzar el proceso beatificación y canonización de los padres de San Juan Pablo II.

El Cardenal expresó la posibilidad de beatificar y canonizar a Karol Wojtyla y a su esposa Emilia de Kaczorowski -padres de San Juan Pablo II-, durante la homilía que pronunció a fines de julio en la parroquia de Santa Ana, ubicada en la aldea de Wohyn, provincia de Lublin (al este de Polonia).

“No hay duda de que la actitud espiritual del futuro Papa y santo se formó en la familia gracias a la fe de los padres. Quienes podrían convertirse en un ejemplo para las familias modernas y los patrones de nuestras familias”, dijo en aquella ocasión.

El 5 de agosto la doctora en ciencias humanas y periodista polaca, Milena Kindziuk, dijo en una columna de opinión que las palabras del Cardenal Dziwisz “hicieron eco en voz alta” en el país, debido a que fue uno de los “colaboradores más cercanos del Papa polaco durante muchos años y claramente vio la influencia de Emilia y Karol Wojtyla en la formación de la espiritualidad de Juan Pablo II”.

“También conocía muy bien las historias del Papa acerca de sus padres; especialmente sobre su padre” que “había sido un ejemplo de religiosidad para él”, agregó.

La columnista admitió estar “muy contenta de escuchar las palabras del Cardenal Dziwisz, sobre el hecho de que los padres de San Juan Pablo II vivieron como santos”.

“Es cierto que la actitud espiritual del futuro Papa se formó en la familia, gracias a la fe de sus padres. Primero, la fe de su madre que decidió dar a luz al futuro Papa a pesar del aborto sugerido por un médico (el embarazo puso en riesgo su vida)”, comentó.

Luego, recordó la vez que el autor italiano Renzo Allegri comparó la vida de Emilia Kaczorowska con la de Santa Gianna Beretta Molla.

“Ambas eligieron salvar a sus hijos, dando su propia vida. Eran madres heroicas, mártires, santas. Y aunque Juan Pablo II no lo dijo claramente, estaba seguro de que su propia madre era una santa. Santa en su matrimonio y en su vida familiar, una santa mártir, porque había dedicado heroicamente su vida a dar a luz a su hijo”.

Luego de la muerte de su madre en 1929, cuando el futuro Papa tenía nueve años, fue criado por su progenitor, quien se preocupó de su desarrollo en todas las áreas, sobre todo en la educación y en la fe.

“Su padre le enseñó el patriotismo, el orden y la oración sistemática. Todos los días ambos participaban en la Santa Misa de la mañana, leían la Biblia en casa, rezaban el Rosario y cantaban una pequeña devoción a la Inmaculada Concepción”, escribió la periodista polaca.

El mismo San Juan Pablo II, en una ocasión, dijo que la vida de su padre luego de enviudar “se convirtió más en una vida de oración continua”.

Kindziuk indicó que el padre de San Juan Pablo II también llevó una “vida religiosa cuando en 1938 (...) se mudaron a Cracovia”. “Los domingos ambos iban a la iglesia juntos. Construyeron una verdadera y profunda amistad entre ellos. Fue su padre de quien el Papa recibió el texto de la 'Letanía del Espíritu Santo', que recitó todos los días durante toda su vida de acuerdo con la solicitud de su padre”, señaló.

Finalmente, la periodista afirmó que como dijo el Cardenal Dziwisz, una razón contundente para que Emilia y Karol Wojtyla sean beatificados y canonizados es que “podrían convertirse en “un ejemplo para las familias contemporáneas”.

EL EVANGELIO DE HOY JUEVES 23 AGOSTO 2018


Lecturas de hoy Jueves de la 20ª semana del Tiempo Ordinario
Hoy, jueves, 23 de agosto de 2018


Primera lectura
Lectura de la profecía de Ezequiel (36,23-28):

Así dice el Señor: «Mostraré la santidad de mi nombre grande, profanado entre los gentiles, que vosotros habéis profanado en medio de ellos; y conocerán los gentiles que yo soy el Señor –oráculo del Señor–, cuando les haga ver mi santidad al castigaros. Os recogeré de entre las naciones, os reuniré de todos los países, y os llevaré a vuestra tierra. Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará: de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar. Y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Os infundiré mi espíritu, y haré que caminéis según mis preceptos, y que guardéis y cumpláis mis mandatos. Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres. Vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios.»

Palabra de Dios


Salmo
Sal 50,12-13.14-15.18-19

R/. Derramaré sobre vosotros un agua pura
que os purificará de todas vuestras inmundicias

Oh Dios, crea en mi un corazón puro, 
renuévame por dentro con espíritu firme; 
no me arrojes lejos de tu rostro, 
no me quites tu santo espíritu. R/. 

Devuélveme la alegría de tu salvación, 
afiánzame con espíritu generoso: 
enseñaré a los malvados tus caminos, 
los pecadores volverán a ti. R/. 

Los sacrificios no te satisfacen: 
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. 
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; 
un corazón quebrantado y humillado, 
tú no lo desprecias.R/.


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,1-14):

En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: "Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda." Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: "La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda." Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: "Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?" El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: "Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes." Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.»

Palabra del Señor


Comentario al Evangelio de hoy jueves, 23 de agosto de 2018
CR


Queridos hermanos:

Algunos estudiosos de la Escritura insinúan que el texto evangélico de hoy está formado por dos parábolas inicialmente independientes que se han agrupado por su afinidad. La primera (vv. 1-10) nos habla claramente de la voluntad salvífica del Padre, que invita al banquete del Reino a hombres y mujeres de toda raza, lengua, pueblo y nación, y de la dureza de corazón con que el primer Israel fue rechazando esa invitación. Una vez más Israel podemos ser nosotros: unos nos vamos al campo, otros a nuestros negocios, otros… y la llamada del Señor pasa a un segundo lugar. No falta quien llega a responder con violencia a los enviados del Señor. Pocos versículos antes el evangelista ha recogido lo que solemos llamar la parábola de los viñadores homicidas.

La segunda parábola (vv. 11-14) advierte de que no todos los invitados que llegan a acercarse al banquete lo hacen en las condiciones adecuadas. Hay quien no lleva un traje apropiado. Las palabras usadas por Jesús nos resultan duras: “atadlo, echadlo fuera, allá será el llanto y el crujir de dientes”. En casi todos nuestros países hay normas y costumbres que indican cómo hemos de vestirnos según la circunstancia: nadie en su sano juicio se pone la misma ropa para ir a bañarse a la playa que para asistir a un funeral. La Carta a los Colosenses nos invita a revestirnos de “profunda compasión, amabilidad, humildad, mansedumbre, paciencia”; la dirigida a los Efesios a lucir el cinturón de la verdad y la coraza de la justicia. Que el amor real y efectivo al Padre y a los hermanos, hecho gestos concretos de vida, sea nuestro mejor traje.